HISTORIA // SEMBLANZAS

ANTONIO JOAQUÍN DUBÉ DE LUQUE : MAESTRO IMAGINERO

ntonio Joaquín Dubé de Luque, escultor, pintor, diseñador de orfebrería, bordados y pasos… Hermano Mayor que fue de la Cofradía Servita de Sevilla. Según sus propias palabras, tiene como actividad profesional más cercana a lo religioso la de ser "cofrade", siendo este el motivo principal por el que pierde horas de sueño dedicado al arte sacro.

Como ya les decía por entonces, quizás yo, en mi pobre cultura mundana, no sea el más indicado para hablar de él, aunque el tiempo me ha hecho sentirlo amigo, admirarlo desde cerca, ver como desde tu taller trianero, la fe se hace Imagen y devoción hacia el Hijo de Dios.

Y, a pesar de esto, no será mi mano la que escriba, no será mi boca la que hable, simplemente transcribiré los sentimientos que surgen de la gubia, de un pincel y una madera, de la que surge la Virgen María, escondida en sus adentros y que sólo el tallista sabe encontrar.

Este especial está escrito y descrito con el corazón, simplemente por el hecho y el orgullo que se siente al tener este privilegio de poder hacerles llegar un poco más cerca su obra, su vida, su maestría a la hora de reflejar la Pasión y la Gloria Divina de nuestra cultura cofrade, vista desde la perspectiva de este autor, verdadero impulsor del mundo cofrade de los años 80 y los 90 y cuya obra traspasa los límites de este paraíso llamado Sevilla.

Lo Humano

Terminaba el año de 1943 cuando nace en Sevilla Antonio Joaquín Dubé de Luque, convirtiendo a corta edad los impulsos artísticos infundidos por su padre, el cual había estudiado en la Escuela de Bellas Artes hispalense, en premios y menciones otorgados al arte de sus dibujos, siendo La Virgen de la Estrella una de las más bellas obras creada a trazos de pincel y con sólo 18 años.

Pero la inquietud del artista le llevaba más allá del lienzo, necesitaba extraer sentimientos palpables y reales, descubriendo en la gubia la tercera dimensión del arte y consolidando poco a poco su labor escultórica al verse recompensado con los primeros encargos. Del modelado del barro surge el primer boceto, dándole vida al culminarlo en madera, y transformando la constancia en arte que invita al recogimiento, a la oración mientras contemplamos esta mezcla entre el presente y el pasado barroco.

Y surgen los trabajos relacionados con las cofradías, siendo la restauración del anterior grupo escultórico de La Cena y el retallado y modelado de la Virgen de la Soledad, Titular de la hermandad de Los Servitas y obra del taller de Castillo Lastrucci, los primeros con relevancia, continuando esta labor con las Vírgenes de La Candelaria, Ntra. Sra. de los Ángeles y muchas otras que van engrandeciendo su Currículum Vitae.

Para él, sus obras son como los hijos, se quieren a todas por igual, componiendo retazos de la vida del autor, donde se ponen ilusiones, esperanzas y el saber que se va conjugando en la experiencia que dan los años.  Cuando Entrega una obra que sale fuera de Sevilla, le queda la frialdad del recuerdo, haciéndole un seguimiento visual a través de vídeo y la televisión, porque al llegar la Semana Santa, se concentra en esta Pasión particular que se forma en nuestra ciudad Mariana.

La competencia no le preocupa en absoluto puesto que, según palabras del autor, en esto no hay maestría, la experiencia es un grado siempre que se mantenga la misma inquietud e ilusión del que está comenzando.  "El que se conforma con ser maestro.. se queda estancado en su obra."

Aunque no se le puede aplicar el famoso refrán de "zapatero a tus zapatos", debido a la gran cantidad de oficios que desempeña, dice que no da pregones "porque no soy pregonero" y que no ha escrito libros "porque no soy escritor". Y a pesar de esto, ha dado conferencias y, el que suscribe, está seguro que su talento no le impide participar de lleno en esos campos, a pesar de que reconoce que para escribir, hace falta leer mucho y, en consecuencia, tener tiempo para leer.  Pero su labor artística sin fronteras, también goza del privilegio que dan los nuevos medios, viendo como su obra se refleja en todo el mundo a través de esa visión tímida que da la "red de redes", conocida más por Internet.

"Las Hermandades tienen que encarar el siglo XXI con la misma mentalidad que la encara la sociedad, porque son una parte muy importante del pueblo de Sevilla, creadas hace más de seis siglos por sus gentes y necesitan evolucionar al mismo ritmo". El imaginero comentó a la Pasión Digital que raro es el año en el cual no realiza alguna restauración de alguna imagen titular, aunque afortunadamente, no trasciende la noticia, que según sus propias "es lo mejor que le puede pasar a la restauración de una imagen: que pase desapercibida.

Lo Divino

Dentro de su obra, hay unos ojos en Sevilla a los que Dubé supo dar el color del Cielo hispalense en primavera, ese mismo tono del traje de los Seises que bailan ante la Inmaculada Concepción. Una mirada que, junto al resto de las formas que componen la imagen, dan vida y fe a un barrio que crece junto a su cofradía y a la Virgen de Consolación de la Hermandad de la Sed.

Esta Virgen se transforma con la luz, con un carisma tan acentuado, que cuando cruzamos la mirada con Ella, difícilmente podemos apartarla.  Y es que en la capital hispalense es admirada y muy conocida su forma de plasmar y restaurar a la Madre de Dios, transmitiendo con igual perfección tanto el dolor en su rostro por la muerte de su Hijo, como la hermosura del descanso interior al saberlo Resucitado.

Y a pesar de todo esto, quizás se desconozca que la figura de Cristo le apaiona, aumentando este sentimiento cuanto más profundiza en su figura. Según sus propias palabras: "A la imagen de la Virgen hay que hablarle, mientras que cuando se está componiendo la imagen de Cristo, lo que se espera es que sea Él quien hable y que diga cómo quiere ser interpretado".

Para Antonio Dubé la imagen que nos han presentado de Jesús, tan acaramelada y rodeado de angelismos no es tal. Cristo era un ser humano con todas sus consecuencias, exceptuando el pecado, que jamás lo tocó. Por eso, intenta impregnar a sus imágenes que lo representan de naturalidad anatómica, evitando la sensación estática, a la vez que conjuga en su rostro la serenidad, en armónico contraste con el dolor, inventando posturas nuevas que dan un sentido especial al pasaje bíblico representado, quizás nunca antes mostrado.

En todas sus tallas encontramos un sentimiento común que da un carácter único a su obra: esa mirada que enfoca hacia el interior del alma, trascendental momento que conjuga el pensamiento de un futuro alentador con el dolor de su presente: La Pasión.

La única Virgen no Dolorosa que procesiona en la Semana Santa de Sevilla, es su imagen más completa y llena de carácter, con grandes ojos, facciones donde convergen la dulzura y la reflexión desprovista del dolor, consciente de la resurrección de Cristo. Esta obra de 1978 es la Virgen de la Aurora, y la podemos contemplar el Domingo de Resurrección cerrando la Semana Santa de Sevilla.

Su imaginería religiosa sobrepasa ya las 140 obras desde 1966, repartidas por toda Andalucía y varias provincias españolas llegando su labor hasta Ecuador, donde está su réplica de la Virgen Macarena a tamaño natural. Pero su obra no se detiene en la faceta escultórica, para él una de los grandes momentos de su carrera fue el Lienzo que presidió el Altar erigido en Sevilla en 1982, para la Beatificación de Sor Ángela de la Cruz, por su S.S. el Papa Juan Pablo II.

Actualmente el mismo se encuentra en la ante-Capilla donde reposan los restos de la Santa, completando su obra pictórica con retratos, bodegones, paisajes, miniados y cartelería. Destacan también las ilustraciones en el boletín de la Hermandad de los Servitas, de la cual fue Hermano Mayor desde 1993 al 2001. 

Francisco Santiago Barba
Director y Creador de La Pasión Digital