BOLETÍN ELECTRÓNICO DE NOTICIAS
 
NÚMERO 785 / 20-06-2008


"SIEMPRE ENTERA"
Crónica de la última sesión formativa del curso 07-08

“Desde la misma muerte del santo de los pobres, comienza la obra asistencial de los Hospitalarios.” Con esta frase lapidaria culminaba la explicación que nos hizo el pasado 12 de junio el Director de la Casa-Museo de los Pisa, N.H. Francisco Benavides, y que coge más fuerza emotiva cuando señalamos que fue dicha ante la imagen arrodillada de San Juan de Dios, en la Cámara Santa donde murió.

A las 21h estábamos lo hermanos citados en la Casa-Museo. Minutos antes de la hora, ya había hermanos, que vieron como N.H. Francisco Benavides abría la hermosa y elegante puerta que da acceso al no menos bello zaguán de la casa. Una vez todos congregados en el patio, y con el sonido del agua de la fuente como fondo, el exponente nos hizo un breve resumen de cómo iría el recorrido, señalando que en cada sala se pararía a explicar aquel objeto o imagen relacionado con el tema que nos atañía.

En la primera sala, que era recuerdo de un posible salón del la época, se nos señalaba la importancia de un gran tríptico que ocupaba todo un testero, en el que la imagen de San Agustín y de San Juan de Dios, flanqueaban la de la Virgen, pintada como Inmaculada o “Siempre Entera”, que es como le gustaba llamar a la Virgen a San Juan de Dios. Nos destacó la importancia de dicho cuadro, que fue regalo del Papa Pío IX a Benito Menni, posteriormente santo, mandado a España para la restauración de la Orden después de la lamentable desamortización. Los sentidos comentarios de nuestro querido hermano Paco, ya eran un presagio de lo mucho que íbamos a disfrutar escuchándolo.

Cruzamos el patio en busca de la segunda sala, llamada de las columnas, pero antes de entrar en ella nos paramos en otra pequeña que la precedía, y en la que se nos introdujo, a través de un gran cuadro que la presidía, en la misma vida del Santo, concretamente con la narración de la leyenda de la aparición de la Virgen con el Niño en Guadalupe, Niño que, según la tradición, le dijo la frase más emblemática de la Orden Hospitalaria: “Granada será tu Cruz”. No sólo dicho cuadro hacia referencia al mencionado “milagro”, más fruto de la literatura barroca que de la realidad, sino también en otras pinturas y un grandioso relieve. Una vez ya en la sala de las columnas, de las más grandes del museo y de las más ricas en cuanto a platería y marfil, la explicación se centró únicamente en la imagen sedente de la Virgen con el Niño, que actúa de eje de la sala, y realizada en madera cubierta de plata, con cabezas, manos y pies de marfil. Dicha imagen es un ejemplo, se nos cuenta, de convivencia entre el cristianismo y la religión musulmana debido a que la bella imagen se encuentra sentada sobre una jamuga, de tradición árabe. Detalle significativo es también la humanidad de Cristo que zozobra en el gesto del Niño, que curiosamente choca con el hierático gesto de la Madre.

Subiendo las nobles escaleras de madera, sin evitar detener la mirada en las cientos de obras de arte referentes al Santo que allí se disponen, llegamos a la primera planta, donde se nos dirige a la sala de las tablas flamencas, no sin antes pasar por otra más palaciega y elegante, en la que la muerte del Santo de los Pobres, es el tema general. Una pintura de Alonso Cano nos lo muestra perfectamente, de la forma tradicional, arrodillado y mirando a la cruz, mientras que una escultura de madera y marfil de Sánchez Mesa se presenta abrazado a la Redención de Cristo, que es la cruz, dando continuidad y modernidad a la figura de Juan de Dios. Bellas pinturas flamencas se mostraban en la sala del mismo nombre, señalándonos el conocido como “La Virgen del racimo” por tener en la parte inferior del cuadro un racimo de uvas, siendo un anticipo a los posteriores bodegones del barroco.

Unas últimas escaleras, igual de nobles que las anteriores, nos hacían acceder a la segunda planta, lugar que guardaba un ambiente especial, pues cerca de nosotros se encontraba la Cámara Santa. Pero antes de entrar al lugar santo, Paco nos llevó a la última sala expositiva, dedicada al arte contemporáneo, cuyas paredes están cubiertas de cuadros de López Vázquez que representan lo sitios granadinos relacionados con la vida de Juan de Dios. Pero no serán en estos en los que se detenga, sino en una inmensa pintura de Luis Ruiz Rodríguez en la que aparece el Santo cogiendo a un muerto cadavérico en posición de Piedad, como si de la misma Virgen de las Angustias se tratara, viendo en ello el lado mariano del Santo y su relación con Granada. Se presenta como una estampa actual, de un fraile cogiendo a un moribundo, de ahí que sea referente de la actualidad y continuidad de la labor que promovió el Santo.

Por último, la Cámara Santa y su Antesala. Si las palabras de N.H. Paco Benavides conmovían tras cada estancia, tras cada objeto explicado, en estos santos lugares, llegó a hacernos partícipes del mismo momento en que murió Juan de Dios. Durante la Antesala, rodeado de reliquias relacionadas con él, reinaba un ambiente de misterio y de devoción a la vez. Allí se nos explicaba que desde la misma muerte del Santo, siempre se había respetado y venerado la habitación que lo vio morir, e incluso cuando dejó de ser de la familia Pisa para convertirse en piso de vecinos. También se nos justifica todo el barroquismo que adorna las reliquias, cuadros, etc,…, que actúan como auténticos instrumentos de fe, debido a que gracias a dicho barroquismo, por un lado , otorgan a la pieza en cuestión un misterio del que carecería si no contaran con él, y, por otro, impiden, por lo anterior, extraviarse o destruirse.

Abiertas las puertas de la Cámara Santa, y admirando todos la conmovedora estampa de la muerte de Juan de Dios, como los sucesores de aquellos nobles de la familia Pisa, solo cabían algunas palabras de Paco referentes a su muerte, aunque, sin ser escuchadas, abundaban más las oraciones y peticiones que anónimamente hacíamos cada uno de nosotros.

En definitiva, una gran tarde de formación de las que no quedan en el olvido, y que son de agradecer a nuestra Hermandad, pero, sobre todo, a su mayor patrimonio, que es el humano y que bien representa N.H. Paco Benavides.

Para "El Muñidor Digital"
César Gómez-Höhr Román

Fotografías: http://www.sanjuandedios-oh.es/betica