MEDITACIONES. MAYO 2008
"MARÍA,
GUÍANOS EN NUESTRO CAMINO"
PUNTO DE REFLEXIÓN

Bernardo de Claraval acuñó la maravillosa expresión:
Impassibilis est Deus, sed non incompassibilis,
Dios no puede padecer, pero puede compadecer. El
hombre tiene un valor tan grande para Dios que se hizo
hombre para poder com-padecer Él mismo con el hombre,
de modo muy real, en carne y sangre, como nos
manifiesta el relato de la Pasión de Jesús. Por eso,
en cada pena humana ha entrado uno que comparte el
sufrir y el padecer; de ahí se difunde en cada
sufrimiento la con-solatio, el consuelo del
amor participado de Dios y así aparece la estrella de
la esperanza…
En la hora de Nazaret el ángel también te dijo: “Su
reino no tendrá fin” (Lc 1, 33). ¿Acaso había
terminado antes de empezar? No, junto a la cruz, según
las palabras de Jesús mismo, te convertirte en madre
de los creyentes. Con esta fe, que en la oscuridad del
Sábado Santo fue también certeza de la esperanza, te
has ido a encontrar con la mañana de Pascua. La
alegría de la resurrección ha conmovido tu corazón y
te ha unido de modo nuevo a los discípulos, destinados
a convertirse en familia de Jesús mediante la fe. Así,
estuviste en la comunidad de los creyentes que en los
días después de la Ascensión oraban unánimes en espera
del don del Espíritu Santo (cf He 1, 14), que
recibieron el día de Pentecostés. El “reino” de Jesús
era distinto de cómo lo habían podido imaginar los
hombres. Ese “reino” comenzó en aquella hora y ya
nunca tendría fin. Por eso tú permaneces con los
discípulos como madre suya, como Madre de la
esperanza. Santa María, Madre de Dios, Madre nuestra,
enséñanos a creer, esperar y amar contigo. Indícanos
el camino hacia su reino. Estrella del mar, brilla
sobre nosotros y guíanos en nuestro camino.
Benedicto XVI, Carta encíclica “Spe salvi”
(Salvados en la esperanza), 2007, nn. 39, 50
Guía de
lectura
● ¿Notamos realmente en nuestras vidas la acción de
un Dios que nos compadece y de una Madre que nos
consuela?
● ¿Cómo conciliar la condición de Cristo como rey con
la “derrota” del Calvario?
● El Papa tutea en su Encíclica a la Virgen María.
¿Lo hacemos también nosotros? ¿Hemos aprendido a pasar
con Ella de la “oscuridad del Sábado Santo” a la
“mañana de la Pascua?
● Las celebraciones de este tiempo pascual –Ascención,
Pentecostés- fueron vividas por María y los discípulos
en comunidad. ¿Cómo podríamos reforzar esa vivencia
comunitaria de los hermanos y hermanas en tiempo de
Pascua?
● ¿Vivimos con intensidad nuestra piedad mariana en
este mes de mayo? Una propuesta para cada día de este
mes: recemos a la Madre con las palabras de Benedicto
XVI, “Indícanos el camino hacia su reino”.
LECTURA
BÍBLICA Y MEDITACIÓN
Refuerza tu compromiso cofrade desde la óptica de las
Sagradas Escrituras.
Lecturas propuestas para el mes de mayo de 2008:
Hechos
de los Apóstoles, capítulos 12,13 y 14
Para "El
Muñidor Digital"
Miguel Luis López-Guadalupe Muñoz
Promotor de Formación.
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DE REFLEXIÓN