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NÚMERO 778 / 19-05-2008


MEDITACIONES. MAYO 2008
"MARÍA, GUÍANOS EN NUESTRO CAMINO"
PUNTO DE REFLEXIÓN

Bernardo de Claraval acuñó la maravillosa expresión: Impassibilis est Deus, sed non incompassibilis, Dios no puede padecer, pero puede compadecer. El hombre tiene un valor tan grande para Dios que se hizo hombre para poder com-padecer Él mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y sangre, como nos manifiesta el relato de la Pasión de Jesús. Por eso, en cada pena humana ha entrado uno que comparte el sufrir y el padecer; de ahí se difunde en cada sufrimiento la con-solatio, el consuelo del amor participado de Dios y así aparece la estrella de la esperanza…

En la hora de Nazaret el ángel también te dijo: “Su reino no tendrá fin” (Lc 1, 33). ¿Acaso había terminado antes de empezar? No, junto a la cruz, según las palabras de Jesús mismo, te convertirte en madre de los creyentes. Con esta fe, que en la oscuridad del Sábado Santo fue también certeza de la esperanza, te has ido a encontrar con la mañana de Pascua. La alegría de la resurrección ha conmovido tu corazón y te ha unido de modo nuevo a los discípulos, destinados a convertirse en familia de Jesús mediante la fe. Así, estuviste en la comunidad de los creyentes que en los días después de la Ascensión oraban unánimes en espera del don del Espíritu Santo (cf He 1, 14), que recibieron el día de Pentecostés. El “reino” de Jesús era distinto de cómo lo habían podido imaginar los hombres. Ese “reino” comenzó en aquella hora y ya nunca tendría fin. Por eso tú permaneces con los discípulos como madre suya, como Madre de la esperanza. Santa María, Madre de Dios, Madre nuestra, enséñanos a creer, esperar y amar contigo. Indícanos el camino hacia su reino. Estrella del mar, brilla sobre nosotros y guíanos en nuestro camino.

                                                Benedicto XVI, Carta encíclica “Spe salvi” (Salvados en la esperanza), 2007, nn. 39, 50

 

Guía de lectura

 ● ¿Notamos realmente en nuestras vidas la acción de un Dios que nos compadece y de una Madre que nos consuela?

 ● ¿Cómo conciliar la condición de Cristo como rey con la “derrota” del Calvario?

 ● El Papa tutea en su Encíclica a la Virgen María. ¿Lo hacemos también nosotros? ¿Hemos aprendido a pasar con Ella de la “oscuridad del Sábado Santo” a la “mañana de la Pascua?

 ● Las celebraciones de este tiempo pascual –Ascención, Pentecostés- fueron vividas por María y los discípulos en comunidad. ¿Cómo podríamos reforzar esa vivencia comunitaria de los hermanos y hermanas en tiempo de Pascua?

 ● ¿Vivimos con intensidad nuestra piedad mariana en este mes de mayo? Una propuesta para cada día de este mes: recemos a la Madre con las palabras de Benedicto XVI, “Indícanos el camino hacia su reino”.

 

LECTURA BÍBLICA Y MEDITACIÓN

Refuerza tu compromiso cofrade desde la óptica de las Sagradas Escrituras.
Lecturas propuestas para el mes de mayo de 2008:

 Hechos de los Apóstoles, capítulos 12,13 y 14

Para "El Muñidor Digital"
Miguel Luis López-Guadalupe Muñoz
Promotor de Formación.

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