BOLETÍN ELECTRÓNICO DE NOTICIAS
 
NÚMERO 773 / 02-05-2008


CRUZ DE MAYO

Este año, la Hermandad ha montado una cruz de mayo.

Se solicitó instalarla en el patio de la Asociación de la Prensa, sito en la calle Escudo del Carmen 3, en la Casa Rey Soler, lugar donde estuvo el Antiguo Hospital de Peregrinos, y tuvimos la suerte de que se nos cediera el patio para instalar nuestra cruz tradicional.

Se han seguido esos cánones que a pesar de no estar establecidos, cualquier granadino es capaz de reconocer en una cruz de mayo, sin obviar en ningún momento el espíritu de esta Hermandad.

Durante los días 1 y 2, se procedió al montaje, haciendo que una hermosa cruz recubierta de clavel rojo se elevase sobre un calvario de roca.

Queríamos unir la gloria de la cruz con el recuerdo del dolor del Calvario, y para eso, contamos con dos cuadros del sigo XVII de gran tamaño, con la imagen de la Virgen María y de San Juan, que se presentan a los lados de la cruz.

Muchos hermanos han colaborado aportando numerosas piezas de cobre o de cerámica, entre las que hay algunas de mucha antigüedad.

No pocos han sido los que nos han cedido ricos mantones de Manila bordados en diferentes colores y colchas de gran valor.

Se han podido recubrir todas las balaustradas de este hermoso patio, tanto en la primera, como en la segunda planta.

Pilistras, helechos y arrayanes de gran tamaño, rodean el patio. Geranios en diferentes tonalidades cuelgan de las columnas aportando ese toque de color imprescindible en este tipo de montajes.

La imagen de un Niño Jesús se presenta ante la cruz reflejando en su cara la dulzura del Cordero que voluntariamente se inmola por nosotros.

Ante la cruz un resumen de la vida de cualquier cofrade, un reclinatorio con un rosario como muestra de la oración que todos elevamos a esa cruz, un bastidor y un costurero, ¡que cofrade no sueña con ver los Pasos de Sus Titulares completamente bordados!

Y un rincón dedicado a esos momentos que todos vivimos tras cada Estación de Penitencia. Planchar el hábito, doblar el costal, recoger el esparto…

Y, ¡cómo no! Un pero con unas tijeras…

Si hermosos son todos los objetos expuestos, más grandes aún son el cariño y generosidad derrochados por aquellos que han colaborado en el montaje.

Gracias a todos los que han aportado su esfuerzo o sus enseres. Sin ellos nada habría sido posible.

Esperamos vuestra visita el día 3 de mayo a partir de las 12 del medio día.

El Muñidor Digital