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NÚMERO 753 / 06-03-2008


VÍA CRUCIS Y CELEBRACIÓN DEL PERDÓN:
Jesús Nazareno carga con la cruz de nuestras faltas

Mañana viernes, día 7 de marzo, celebrará la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de San Agustín uno de los actos centrales de la Cuaresma: el rezo del Vía Crucis y la celebración comunitaria del Perdón. Como nos ha recordado recientemente nuestro Director Espiritual esta práctica es genuinamente cofrade y está en el origen de las hermandades penitenciales: el deseo de conversión y seguimiento de Jesús.

En ese cuarto viernes de Cuaresma veneraremos de forma especial a Cristo camino del calvario. Lo llamamos Jesús Nazareno de las Penas y es una de nuestras Imágenes Titulares. Una vez más, desde su hornacina, adornada con el calor cofrade, nos invitará a tomar nuestra cruz y seguirle, se mostrará como Mesías –enviado del Padre, a quien sólo Él conoce- y nos brindará su perdón.

Contaremos para este acto con la presencia de varios sacerdotes, casi todos ellos hermanos de nuestra corporación, que hacen un gran esfuerzo –algunos incluso un largo recorrido por carretera- para encontrarse ese día entre nosotros. Así se facilitará la confesión a los hermanos y hermanas que lo deseen. Se confiese o no se confiese en el acto, es sumamente importante participar de esta celebración. Sin ella, nuestra preparación cuaresmal quedaría incompleta. El Quinario, centrado en la predicación, predispone nuestro ánimo, el perdón nos libera de cuanto nos impide ponernos en camino, el Lunes Santo manifestamos –en pública declaración de fe- el seguimiento del Mesías, previa celebración de la Eucaristía (Misa de Nazarenos del Domingo de Ramos) y con todo ello nos adentramos en los días grandes que Dios nos regaló para salvación del hombre, hasta la gloriosa conmemoración pascual.

Es evidente, por tanto, que la celebración del Perdón constituye un eslabón insustituible en nuestra espiritualidad cuaresmal, que roza las esencias de nuestro ser penitencial. Por eso, debieran participar en este acto, al menos, cuantos harán Estación Penitencial el próximo Lunes Santo. Es un acto entrañable que nos reconcilia con Jesús. Quienes han participado en él en años anteriores han experimentado esa gracia y tranquilidad, han sentido cómo Jesús Nazareno de las Penas nos descargaba, porque su cruz –tal vez más pesada- recibía nuestras faltas.

Constituye este día, además, por su entrañable intimidad, un remanso de paz en el trajín de la Cuaresma, un momento de reflexión que tanto necesitamos. Sabemos, porque nos las decís –esa es una de las grandezas de la vida cofrade-, que muchos tenéis necesidades acuciantes, que pasáis por momentos de dureza e incertidumbre… ¡Quién no necesita ese momento de sosiego, de encuentro personal y comunitario con el Señor! Es una oportunidad única.

En resumen, tres razones nos invitan a participar activamente en el ejercicio del Vía Crucis y en la celebración del Perdón:

1.- La veneración de Jesús Nazareno de las Penas, uno de nuestros Titulares, a quien dedicamos especialmente esa jornada.

2.- La oportunidad de meditar y tener un encuentro personal con Cristo Jesús.

3.- La necesidad de conversión que tenemos todos y que es la razón de ser de nuestra identidad cofrade, que estaría vacía sin esa sincera conversión.

Por todo ello, no faltes en esta jornada que siempre, siempre, siempre, fortalece la vida de Hermandad. Recuerda: mañana viernes a las 9 de la noche en nuestra iglesia-sede.

El Muñidor Digital