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LA
DEVOCIÓN AL CRISTO DE SAN AGUSTÍN
EN ANDALUCÍA E HISPANOAMÉRICA
Resumen de la cuarta charla de formación del curso
El
pasado día 13 de febrero, tuvo lugar esta interesantísima charla, a
cargo del profesor de Historia del Arte de la Universidad de Granada, Dr.
D. Lázaro Gila Medina, estando presentada, a su vez,
por nuestro Hermano Oficial D. Juan Jesús López – Guadalupe Muñoz.
En
ella pudimos observar la devoción al Cristo de Burgos (o Cristo de
San Agustín) como una de las más extendidas en España, con una
impronta propia y una veneración a lo largo de los siglos. Esta devoción
se encuentra rodeada de muchas leyendas e historias sobre su origen y
con una amplia fama de imagen milagrosa.
Tiene
varios focos importantes en España, comenzando por el núcleo originario,
que es Burgos. Se venera actualmente en su Catedral. Es en una
talla de estilo gótico, muy llagado, con pelo y barba natural, y el típico
faldellín gótico (que se le cambia según el tiempo litúrgico). De
ahí que también se le conozca, cariñosamente, como Santo Cristo de las
Enagüillas.
El Cristo en Cabra de Santo Cristo (Jaén) es una copia en lienzo
del Cristo burgalés, ya que lo más abundante son las
representaciones de este Cristo en pinturas y lienzos, aunque también
quede representado, aunque menos, en talla. El ambiente de misterio que
envolvía a la imagen de Burgos, ordinariamente oculto a la vista de los
fieles, dificultaba enormemente su reproducción fidedigna.
En
Granada también se extiende su devoción. En la parroquia de la
Virgen de las Angustias, y a cargo de los miembros de la Mesta, se venera
al Cristo de Burgos ya alrededor de 1660. Es una copia en talla, a la que
popularmente se le llamó Cristo de Cabrilla o de los Pastores. Tiene
también mucha difusión en la Alpujarra y comer comarcas aledañas (Lújar
y Benejí, anejo de Berja) y también nos encontramos con lienzos alusivos
a esta advocación
en los Conventos granadinos de Santa Inés y de Zafra, o en pueblos
tales como Pinos Genil, Chite, El Fargue, La Zubia, Zafarraya y Guadix (estando
precisamente en su Catedral una copia del cuadro, lamentablemente
destruido, de Cabra de Santo Cristo). La más distinguida devoción,
generalmente aristocrática, al Cristo de San Agustín prendió con fuerza
en el Convento de Agustinos Calzados, de donde procede la Imagen del
Sagrado Protector de la ciudad de Granada y Titular de nuestra Hermandad.
Y otro
foco importante en Andalucía está en Sevilla, donde confluyen las
dos advocaciones: el Cristo de San Agustín (que actualmente está en la
Parroquia de San Roque), que tuvo una enorme devoción a lo largo de los
siglos, y el Cristo de Burgos, que actualmente está en la Parroquia
de San Pedro y que procesiona el Miércoles Santo por las calles
sevillanas.
Pero también está constatada su presencia por el resto de
Andalucía, como: Alfarnatejo (Málaga) o Chucena (Huelva).
Y también fuera de Andalucía, por supuesto, en Castilla y en Cantabria;
además, en Murcia (que es la copia más reciente del Cristo de Burgos),
en Almagro (Ciudad Real) o en La Laguna (Canarias).
Esa
arraigada devoción pasó también a la otra orilla del Atlántico,
abundando su presencia en la Nueva España. Ciertamente se encuentran
bastantes ejemplos en México, generalmente en talla (aquí, por
el contrario, y en casi toda Hispanoamérica, son más raras las
representaciones de este Cristo en lienzo, aunque también los hay,
destacando uno de Miguel Cabrera, donde está representado el Cristo de San
Agustín en el centro, rodeado de ángeles; a su izquierda Santo Tomás de
Aquino y, a su derecha Santa Teresa de Jesús, doctores de la Iglesia,
cuya sabiduría brota de la contemplación del Crucificado). Asimismo,
Puebla (México), Pasto (al Sur de Colombia, en la frontera con Ecuador),
Perú (donde está la copia más fidedigna del Cristo de San Agustín o de
Burgos, en el convento de Ntra. Sra. de Gracia, datada en 1590) o Bolivia.
Es
de destacar el gran despliegue de diapositivas que hizo el Prof. Lázaro
Gila Medina para mostrarnos las diferentes pinturas y esculturas que
hay sobre el Cristo, aparte de su gran conocimiento y pasión sobre este
tema, ya que se confiesa enamorado del Cristo de Burgos, que hizo que
todos los presentes lo escucharan con interés y quedaran encantados.
La Hermandad le regaló la reproducción de una lámina decimonónica de
nuestro Cristo, para que conservara un recuerdo de esta conferencia.
Para
“El Muñidor Digital”
Inmaculada Morilla Sánchez
Promotora de Formación
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