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NORMAS PARA LA ESTACIÓN DE PENITENCIA |
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NORMAS
GENERALES
s
obligatorio para participar en la Estación de Penitencia de esta Hermandad
Sacramental del Santísimo Cristo de San Agustín, ser hermano de la
Corporación y sacar la papeleta de sitio en los días y horas fijados por la
Junta de Gobierno. La papeleta de sitio es un documento que se expide nominativo
e intransferible. Está terminantemente prohibido ceder la papeleta a cualquier
persona, sea o no miembro de esta Corporación.
Se
ha de llegar al Templo puntualmente a la hora establecida
Al entrar en la Iglesia, y tras orar ante el Santísimo y nuestros Titulares,
seguiremos fielmente las indicaciones que se nos den, y esperaremos a ser
nombrados por el celador que pase lista del tramo al que pertenezcamos, y
ocuparemos el lugar que éste nos indique. Previamente, desde el Viernes de
Dolores, se encontrará expuesta en nuestra Iglesia Sede la lista de la
Cofradía, donde podremos comprobar el puesto que ocupamos en la Estación de
Penitencia.
Al salir y durante todo el itinerario de la Cofradía, hemos de ir en absoluto
silencio y sin volver jamás la mirada atrás. No hablaremos con nadie ni
responderemos a las preguntas o conversaciones del público. Tampoco haremos
señas a nadie y a ser posible iremos rezando el Santo Rosario en silencio,
ayudándonos si es necesario de un rosario austero de cuentas negras.
NAZARENOS
Y PENITENTES
Para
realizar la Estación de Penitencia como Nazareno (hermanos que portan cirios) o
como Penitente (hermanos que portan Cruces), al igual que si es cualquier otro
el elemento que se porta (vara de acompañamiento o presidencia, insignias etc.)
es obligatorio vestir la túnica de la Hermandad, compuesta
de: túnica negra de cola y antifaz de igual color con las Cruces de
Jerusalén bordadas en rojo a la altura del pecho y cartonera de un metro de
alto, cinturón ancho de esparto, calcetín negro y sandalia franciscana negra.
Al cuello y bajo el antifaz se llevará la medalla de la Hermandad. En caso de
salir descalzo, se prescindirá de calcetines. Los penitentes no llevarán la
cartonera bajo el antifaz.
Está prohibida la utilización de guantes, relojes (esto último salvo los
diputados y celadores encargados del cumplimiento del horario de la cofradía),
y anillos (salvo el nupcial), uñas pintadas, maquillaje de ojos, etc., así
como cualquier otro signo externo que nos diferencie del resto de hermanos.
El camino desde el domicilio o sitio en que nos vistamos de nazareno hasta el
Templo, se hará en absoluto silencio y con la cara tapada por el antifaz, por
el camino más corto, sin hacer señales a nadie y sin detenernos ni
entretenernos con nada ni nadie. Procuraremos, siempre que sea posible, no
atravesar otras cofradías y mucho menos pararnos a verlas.
Durante el recorrido de la Cofradía y como ya se ha dicho anteriormente, hemos
de ir en absoluto silencio y sin volver jamás la mirada atrás, intentando
mantener la distancia que se nos marque con el nazareno o penitente que nos
preceda.
No abandonaremos nuestro sitio, si no es por razón de fuerza mayor. Si durante
la Estación de Penitencia algún hermano se siente indispuesto, lo comunicará
al Diputado de tramo el cual le solicitará la papeleta de sitio y lo pondrá en
contacto con algún auxiliar de calle, el cuál se encargará de atenderle y
dirigirle al lugar más conveniente. Nunca y bajo ningún concepto nos
levantaremos el antifaz, ni comeremos ni beberemos nada durante el recorrido.
Los nazarenos llevarán el cirio izado, apoyado en el esparto y hacia el
interior de las filas, y sólo se apoyará en el suelo, cuando el diputado o
celador de nuestro tramo así lo indique. Sin perjuicio de lo anteriormente
dicho, como norma general izaremos y bajaremos el cirio cuando lo hagan los
nazarenos que llevemos delante. Mientras
el cirio deba permanecer apoyado en el suelo, estará en posición vertical y en
el interior de las filas, la compostura del nazareno será lo más firme
posible, sin utilizar jamás el cirio como apoyo para descansar momentáneamente
ni como entretenimiento dando cera mientras la Cofradía esté parada.
Si el cirio se nos apagase, nunca lo encenderemos por nuestros propios medios ni
ayudándonos del cirio de otro nazareno, sino que esperaremos a que el celador
encargado de ello nos lo encienda.
Los penitentes portarán la Cruz sobre el hombro del interior de la fila, sin
cambiar de hombro y sin apoyar la Cruz en el suelo.
De regreso en el Templo, seguiremos encapuchados y no nos descubriremos hasta
tanto no haya entrado el paso del Santo Cristo,
y se cierren las puertas de la Iglesia.
A continuación, marcharemos a nuestro domicilio, por el camino más corto y con
el antifaz cubriéndonos el rostro. Tengamos muy presente que la Estación de
Penitencia empieza cuando salimos hacia el Templo y sólo termina realmente
cuando, de regreso, llegamos a nuestros domicilios.
COSTALEROS
No
puede ser costalero quien no haya cumplido los dieciocho años, salvo autorización
paterna, y salvo excepciones quien
haya cumplido los cuarenta y cinco, Para salir de costalero es necesario estar
sano; cualquier enfermedad conocida, por leve que sea, o si se están tomando
medicamentos ha de consultarse con un médico y comunicarse al capataz de la
cuadrilla.
Nadie debe agotarse bajo las trabajaderas por no haber sabido descansar
prudentemente; la falta de sueño y los excesos se pagan siempre con el costal.
Ni el ayuno prolongado ni el exceso en la comida son buenos para el costalero
antes ni durante la Estación de Penitencia.
El costalero no debe fumar nunca y menos bajo la parihuela. Así mismo ningún
costalero debe beber alcohol antes ni durante la Estación de Penitencia. Sin
embargo debe beber agua, líquidos azucarados y sales minerales para reponer las
pérdidas debidas al sudor.
No se debe trabajar de costalero sin un costal bien hecho y sin una faja bien
colocada y apretada.
La aportación del trabajo físico por parte del hermano costalero, no ha de
anular nunca el carácter penitencial del acto en el que interviene; así como
el hermano nazareno ha de guardar unas normas, de igual forma ha de observarlas
el hermano costalero para mayor gloria de quienes porta y el bien común de
todos sus compañeros.
Una vez en la Iglesia, atenderá en todo momento las indicaciones del capataz,
no pudiendo salir de su sitio mientras no sea relevado. Una vez fuera del paso
deberá retirarse de éste, sin permanecer a su alrededor bajo ningún pretexto
y se marchará en busca del punto en el que deba volver a entrar bajo las
trabajaderas. Tanto las entradas como las salidas se efectuarán siempre por la
trasera del paso.
El costalero debe recordar que su trabajo es anónimo y que el faldón del paso
representa lo que el antifaz al nazareno, por lo que evitará todo alarde,
frases de mal gusto y vestimenta en desacuerdo con la Estación de Penitencia
que practica y con la austeridad de
la Hermandad. No olvide nunca que habrá de guardar la máxima obediencia al
capataz y contraguías.
ACÓLITOS
Son
aquellos hermanos que revestidos de ropas litúrgicas acompañan al paso
portando los ciriales e incensarios. Deberán llevar camisa blanca y zapatos
negros y en cuanto a su actitud en el transcurso de la Estación de Penitencia,
además de guardar las normas generales que rigen para todos los hermanos, deberán
estar a lo que les indique el pertiguero como responsable de la cuadrilla de acólitos.
Los acólitos infantiles, dado que suelen ser niños de corta edad, además de
llevar un celador que cuida de ellos, sería recomendable que un adulto de su
familia estuviera siempre en las proximidades, por
si se diera el caso de que por cansancio o cualquier otra circunstancia,
hubieran de abandonar el cortejo. Si ello fuere preciso, lo comunicarán al
Diputado encargado de los mismos.
DIPUTADOS Y CELADORES
Los diputados y celadores han de ser conscientes de que el puesto que ocupan no es un privilegio sino un puesto de servicio a la Hermandad, desde el cual trabajar para la perfecta marcha del cortejo y la asistencia a cuantas necesidades pudieran surgir tanto de la Cofradía como de los hermanos que la forman. Por lo tanto no sólo tienen que hacer que todos los participantes en la Estación cumplan estas normas, sino que deben ser los primeros y más estrictos cumplidores de las mismas. Para ello obedecerán estrictamente las instrucciones predeterminadas por la Junta de gobierno, así como las puntuales que pudieran ser marcadas tanto por el Diputado Mayor de Gobierno como por el Diputado de Enlace en el transcurso del itinerario.