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VICENTE MOLINA CORTÉS
MAYORDOMO PRIMERO

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Ante el inminente comienzo de las obras de nuestra nueva Casa de Hermandad hablamos con el responsable económico de la Junta de Gobierno, el Mayordomo Primero, Vicente Molina Cortés, para que nos informe sobre todo lo relativo a este ambicioso proyecto que está a punto de abordarse.
Dinos en primer lugar cuáles son las funciones del Mayordomo de la Hermandad.

Como recogen las últimas Reglas y Constituciones de nuestra Hermandad, aprobadas en 1996, el Mayordomo es el administrador de los bienes de la Hermandad, y sus funciones están encaminadas, por tanto, a todo lo relacionado con la conservación, mantenimiento y mejora del patrimonio artístico y económico de la Hermandad. Por tanto, además de custodiar los enseres de la Hermandad y velar por su conservación, de él depende todo lo relacionado con la gestión económica de la Hermandad, incluyendo la gestión del cobro de cuotas y los ingresos extraordinarios que pudiera haber, como pueden ser los obtenidos con la venta de loterías y donativos. También es el encargado de la elaboración de los libros contables de ingresos y gastos y del presupuesto de la Hermandad. En fin, que nunca falta trabajo que hacer en la Mayordomía.

¿Cuáles son los orígenes de este proyecto?

En el año 2001, se queda libre el inmueble de la portería del Convento al dejar de ejercer las funciones de portera la señora que lo ocupaba. Desde este momento, la Hermandad vio que el lugar donde mejor se aunaban la cercanía  a nuestros Sagrados Titulares y a la Comunidad de Clarisas Franciscanas era este edificio y por ello mantuvo conversaciones con la Comunidad solicitándole el permiso para ocupar el inmueble, permiso que nos fue concedido. Primeramente se pensó en trasladarnos al mismo directamente y se procedió a su limpieza. No obstante, en seguida nos dimos cuenta de que la distribución de los espacios, propia de una vivienda familiar, no era la idónea para las necesidades de la Hermandad ya que no se podría guardar en el inmueble el Paso del Santo Crucifijo ni, en un futuro próximo, el Paso de Palio de Nuestra Madre, por lo que la Hermandad debería seguir manteniendo un local alquilado para guardarlos.
A esto se une que en el mes de Mayo del mismo año 2001, se  presenta el proyecto de Paso de Palio para nuestra Titular Mariana. Es entonces cuando la Hermandad se plantea el modo de adecuar el edificio a sus necesidades, procurando que además de ser la Casa de Hermandad donde los hermanos se reúnan para las charlas de formación o los Cabildos, realicen sus gestiones o tengan simplemente un lugar de encuentro, sirviese como lugar donde se custodiasen tanto los Pasos como los demás enseres de la Hermandad.

¿Cuál ha sido el proceso desde que se concibe hasta hoy?

En primer lugar, se inician las conversaciones con la Comunidad de religiosas, propietarias del inmueble, en las que se les plantea la necesidad de demoler el edificio y construir, en su lugar, uno que reúna las condiciones que precisa la Hermandad. Tras obtener por parte de la Comunidad todo el apoyo para ello, se encarga al arquitecto D. Luis Ignacio Fernández-Aragón la realización de un proyecto de obra que recoja todas las necesidades que la Hermandad tiene. Es en Diciembre de 2002 cuando este proyecto se entrega a la Hermandad. En este momento, se comisiona por parte de la Junta de Gobierno, a nuestro hermano oficial D. Francisco Gómez Montalvo para que, con su dilatada experiencia personal y profesional, negocie en nombre de la Hermandad, con las diferentes empresas que pudiesen realizar la obra, el mejor presupuesto. No puedo dejar de señalar que sin la experiencia, el esfuerzo y desvelos de Paco, recientemente fallecido, la inminente realización de las obras quizás no hubiese sido posible. Estoy convencido de que el día que se bendiga la nueva Casa, Paco nos estará sonriendo desde un lugar muy próximo al Santo Cristo y que de alguna manera la finalización de las obras también es un homenaje de la Hermandad a él.
En fin, tras la entrega de los correspondientes presupuestos y la aprobación del Cabildo de Oficiales, se convoca un Cabildo General extraordinario en Junio de 2003 para informar a los hermanos sobre este proyecto y solicitar su aprobación. Es en este Cabildo General cuando la Hermandad aprueba, por unanimidad, la construcción de la nueva Casa de Hermandad. Tras el mandato unánime recibido, se procede a la presentación del proyecto en el Ayuntamiento de la ciudad para la petición de los correspondientes permisos y licencias previos a la construcción.
No obstante, al estar el edificio en la zona centro de Granada y tener ésta un especial tratamiento urbanístico, el Ayuntamiento pide la modificación parcial del proyecto inicial en varias ocasiones, no siendo hasta Abril de 2005 cuando se aprueba definitivamente la licencia de obras.

Explícanos someramente cómo va a ser la futura casa de Hermandad.

Consta de una planta baja diáfana destinada a guardar los dos Pasos de nuestros Titulares y los enseres de la Hermandad, cuando sea posible, en sus correspondientes vitrinas. Una escalera dará acceso a la primera planta en la que habrá un espacio destinado a Sala de Cabildos, un aseo y una pequeña cocina. En la segunda planta habrá otra sala de reuniones más pequeña, un espacio destinado a Mayordomía y Secretaría y un pequeño almacén para guardar las túnicas, espartos y sandalias de los hermanos que alquilan su hábito nazareno.

¿Qué plazo se prevé para la finalización?

Tengamos en cuenta que aunque para nosotros la construcción de una nueva Casa de Hermandad nos parezca una obra casi faraónica, en realidad para una constructora no deja de ser una obra de pequeña envergadura, por lo que los plazos de construcción serán breves. Una vez empezada la demolición, y siempre que no surjan imprevistos que la demoren, el plazo de realización de las obras será de unos diez meses por lo que la Casa de Hermandad podrá estar totalmente finalizada para los meses de Junio o Julio del año próximo.

¿Cómo se van a financiar las obras?

Estas obras precisan de una aportación económica que, lógicamente, escapa al presupuesto anual de la Hermandad. En primer lugar creo que hay que recordar que el presupuesto inicial para la demolición del antiguo edificio y la edificación de la nueva Casa de Hermandad era de unos 90.000 euros, unos quince millones de las antiguas pesetas. En principio, el Cabildo General aprobó la realización de la primera fase de las obras – demolición, estructura y cerramientos –  dejando para una segunda fase todo el trabajo relacionado con el interior de la edificación, ya que económicamente la Hermandad podía asumir íntegramente el gasto de la primera fase con lo que se venía ahorrando de años anteriores.
El retraso en la concesión por parte del Ayuntamiento de la licencia de las obras, prácticamente dos años de espera, ha hecho que el precio de la construcción suba notablemente, por lo que el presupuesto inicial de la obra ha sufrido un incremento considerable y asciende a un total de 114.865 euros. Si a esto le añadimos los honorarios de arquitecto, aparejador, el preceptivo informe arqueológico y los seguros de responsabilidad civil que ha suscrito la Hermandad, el coste final previsto será de 124.844 euros, más de 20 millones y medio de pesetas.
 Además, opino que deberíamos afrontar ya las dos fases de la obra, puesto que si se pospone la segunda, cuando tuviésemos el dinero para realizarla, pasado un cierto tiempo, el coste de ésta también aumentaría y además nos obligaría a mantener el alquiler de la actual Casa de Hermandad. En fin, que entre lo que ya dispone la Hermandad, la cuota extraordinaria a los hermanos que el Cabildo aprobó que se pasaría cuando comenzasen las obras y lo que podamos ahorrar durante este año, todavía nos faltarían unos 36.000 euros para poder afrontar el pago total de la obra y esta cantidad es ahora para la que tenemos que buscar financiación.
La Junta de Gobierno tiene previstas una serie de iniciativas para buscar esta financiación que se presentarán a la Hermandad en un próximo Cabildo General, pero me permito adelantaros  que además de los actos que puedan organizarse para recaudar fondos, como exposiciones, representaciones teatrales o comidas a favor de la construcción de la nueva Casa, también se va a solicitar la ayuda económica a entidades y empresas, así como la de los Hermanos de Honor de la Hermandad –Ayuntamiento y Colegio de Gestores Administrativos– y por supuesto y fundamentalmente la de los hermanos en función de sus posibilidades, ayuda que por pequeña que sea, siempre será necesaria. Creo que debemos ser conscientes de que, en definitiva, es un proyecto de la Hermandad y para la Hermandad y es toda la Hermandad la que debe implicarse en su realización.

¿Cómo pueden colaborar más estrechamente los hermanos?

Para que este proyecto se haga realidad es fundamental la colaboración de todos los hermanos. La grandeza de una hermandad no está solamente en la celebración solemne de unos cultos ni en la realización impecable de su Estación de Penitencia, también está en la grandeza de sus hermanos  y en la respuesta que éstos sean capaces de dar a los retos ante los que se encuentre la Hermandad. Más aún en los proyectos que, como éste, pueden condicionar los próximos años de la vida de Hermandad. Quizás sea éste el momento de tomar conciencia de que todos somos la Hermandad y que la construcción de la nueva Casa no es un proyecto de la Junta de Gobierno sino de toda la Hermandad.
Será el momento de que demostremos que esa Casa es la nuestra, que es de todos nosotros y que todos vamos a colaborar para verla acabada. Todos somos precisos y todos tenemos algo que aportar.

¿Qué beneficios tendrá para la Hermandad y para los hermanos?

Pienso que el primer y principal beneficio que tendrá la nueva Casa de Hermandad es encontrarnos más cerca de nuestros queridos Titulares y de la Comunidad de religiosas, lo que servirá para aumentar, aún más si cabe, los lazos que nos unen. A esto, podemos añadir que los hermanos tendrán un lugar que reúna las condiciones de habitabilidad precisas que propicien que la Casa de Hermandad sea un lugar de reunión y encuentro en el que poder disfrutar de nuestros Pasos y enseres en cualquier época del año en compañía de otros hermanos. Además, se contará con un lugar donde se puedan conservar dignamente los documentos que la Hermandad ha acumulado a través de su larga historia, sus archivos y registros, las diferentes publicaciones que ha editado, etc. En fin, un lugar en el que poder vivir la Hermandad todos  los días del año.

Damos las gracias a nuestro buen amigo Vicente por el tiempo que nos ha dedicado y finalizamos la entrevista no sin antes anunciarles que esta Web Oficial de la Hermandad y en particular su órgano informativo El Muñidor Digital, ofrecerá cumplida cuenta del transcurso de las obras y de las actividades destinadas a afrontar su coste económico. Desde aquí animamos a todos los hermanos a participar en esta empresa por el bien de todos, por el bien de nuestra Hermandad.

Granada, Septiembre de 2005

 

 

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