| . |
|
ANTONIO ENTRENA AZNARTE |
n
este capítulo de la sección Lunes Santo del Boletín “El Muñidor” vamos a
hablar de una insignia que (D.m.) será estrenada por nuestra Hermandad esta
Semana Santa. Vamos a hablar del Simpecado.
El Simpecado es un insignia cuyo nombre procede de la letanía lauretana (sine
labe concepta), en la que fue incluida por gracia del Pontífice Pío IX, el
mismo que, dicho sea de paso, concede indulgencia plenaria a los miembros de la
Hermandad del Santísimo Cristo de San Agustín según rescripto de 27 de
febrero de 1863.
El uso del simpecado se remonta al período barroco, a raíz de la incipiente
creencia de la Concepción Inmaculada de la Virgen María. Una creencia que aún
no estaba respaldada por la definición dogmática que vendría siglos más
tarde.
Algunas cofradías lo introducen en sus cortejos durante el reinado de Carlos
III, cuando la Inmaculada es
nombrada Patrona de España y su uso se va generalizando durante el siglo XIX,
siendo hoy día muy escasas las corporaciones cofrades que no lo poseen.
Para definir lo que entendemos por Simpecado recurriremos al diccionario Cofrade
de Juan Carrero, en el cual podemos leer: Insignia a modo de Estandarte
primitivo, compuesto de un asta por lo común de orfebrería, rematado en su
parte superior por una Cruz y lleva un travesaño a poca distancias de la misma
donde cuelga dicho paño (estandarte), teniendo en su centro una María o
reproducción en pequeño tamaño de una imagen de la Purísima con la leyenda
“Ave María Purísima sin Pecado Concebida”, o bien las latinas “Sine Labe
Concepta”. Desde enero de 1968, la Real Academia de la Lengua admite este
nombre en el diccionario.
En cuanto al simpecado que en breves fechas engrosará el patrimonio de nuestra
Hermandad, diremos que está confeccionado a partir de espléndidos bordados del
siglo XVII que se han dispuesto sobre terciopelo azul oscuro por el bordador
cordobés D. Antonio Villar Moreno, siguiendo el diseño de nuestro hermano y
director artístico, D. Antonio Joaquín Dubé de Luque, dichos bordados rodean
un magnífico óleo del artista granadino D. Antonio López Alonso, reproducción
de otro en el que aparece una venerada imagen de la Inmaculada perteneciente al
Convento del Santo Ángel Custodio.
El estandarte en sí está sostenido por vara de orfebrería realizada en el
taller de D. Manuel de los Ríos de Sevilla, rematando el conjunto con una Cruz
latina en plata del siglo XVIII, de perfil rectangular y superficie rehendida en
sus dos caras, fina moldura en su contorno y rematados sus dos brazos en adornos
con dobles “ces” flrodelisadas, completado a su vez con el correspondiente
juego de cordonería y borlos.
En definitiva una insignia que estaba necesitando nuestra Hermandad y nuestra
Cofradía, pues siendo la Estación de Penitencia un modo de predicación, con
el Simpecado iremos proclamando el fervor mariano de sus miembros para que quien
lo vea pasar ante sí alabe la pureza de la Santísima Virgen y que la
curiosidad de los fieles se convierta en oración ante María Santísima, que
representada en el estandarte preconiza el día en el que tras de él se pasee
por las calles de Granada Nuestra Madre y Señora de la Consolación.
Título: "El
Simpecado"
Publicado en: Boletín "El Muñidor". Marzo-Abril 1998.
Prohibido reproducir total o parcialmente este trabajo sin la mención expresa
de su fuente de procedencia.
|