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LA IMAGEN DE SAN
JUAN YA ESTÁ ENTRE NOSOTROS |
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28 de febrero de 2001 dio comienzo el que sería último capítulo en la tan
esperada incorporación de la Imagen de San Juan Apóstol y Evangelista a
nuestra Hermandad. En tan señalada fecha, una comisión de hermanos, miembros
todos del Cabildo de Oficiales, encabezada por el Teniente de Hermano Mayor, D.
Francisco Merino, partió hacia la capital hispalense para recoger, de manos de
su autor, nuestro también hermano Antonio Joaquín Dubé de Luque, su segunda
talla para la Hermandad, tras nuestra Sagrada Titular, Nuestra Madre y Señora
de la Consolación, y séptima de su gubia para nuestra ciudad.
Efectivamente, en el corazón del popular barrio de Triana, donde el artista
posee su taller, y rodeado de los innumerables recordatorios de sus obras
precedentes, se nos hizo entrega, en un sencillo acto, de la Imagen que servirá
de ejemplo por su fidelidad a Cristo, a los jóvenes de nuestra Hermandad, y por
su relación de compañía
con Nuestra Madre, a todos aquellos que encontramos en ella, el refugio
espiritual que anhelamos en nuestra vida de cristianos.
Sinceramente conmovidos por la honda expresión de dolor contenido que denota el
juvenil rostro de la Imagen, ante nosotros se presentaba el apóstol predilecto
de Jesús, de corta melena rizada, excepcionalmente barbilampiño, según la
iconografía tradicional de este apóstol bajo palio, y elevada expresividad
recogida en la postura de sus manos, señalando con su derecha delicadamente a
la Madre el camino de la Amargura, mientras la izquierda se acerca al corazón,
que se bate entre la angustia y el dolor. Todo ello nos llevó a los presentes a
la sincera opinión de que su presencia en la Hermandad elevará, aún más si
cabe, el valor devocional de la misma.
Perfectamente protegido ante cualquier circunstancias, gracias al buen hacer de
nuestro Prioste, D. José Miguel Pérez, el traslado hasta Granada se hizo sin
novedad alguna en la tarde de ese mismo día, siendo depositado en la clausura
de nuestro Convento Sede, no sin antes ser presentado debidamente, ante la
Comunidad de clarisas franciscanas, bajo cuyo techo permanecerá a partir de
ahora.
Una vez finalizado el trámite del traslado, todo quedaba a expensas de la
correspondiente aprobación eclesiástica así como de la oportuna bendición de
la Imagen, para que ésta pudiera quedar expuesta a la veneración de los
fieles.
La cercanía de la Semana Santa aconsejó posponer dicho acto al mes de mayo, y
de esta forma el Cabildo de Oficiales acordó que la fecha más oportuna fuese
la del sábado 19 de mayo. Con tal objetivo, se pusieron en marcha por la
Hermandad, inmediatamente concluida la Semana de Pasión, todos aquellos
aspectos necesarios para conseguir el mayor realce posible en la presentación
de la nueva Imagen a los Hermanos del Cristo de San Agustín, al resto de
Hermandades y Cofradías y a los fieles en general de nuestra ciudad.
Llegado tan esperado día, los asistentes al acto pudieron contemplar cómo la
Priostía de la Hermandad había instalado en el interior de la Iglesia un
magnífico altar, semejando un paso de palio, pleno de originalidad y buen gusto
y en el que se podía apreciar a la Imagen de Nuestra Madre y Señora de la
Consolación acompañada de San
Juan, tal y como lo hará en el futuro cuando la Hermandad realice Estación de
Penitencia con un segundo paso. Desde aquí el agradecimiento una vez más a la
Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración, por facilitarnos todos los
elementos necesarios para tan bello altar.
La Solemne Función Religiosa estuvo presidida por D. José María Rodríguez
Izquierdo Gavala, próximo a cumplir ya los diez años al frente de la
Dirección Espiritual de la Hermandad. La liturgia de la Santa Misa estuvo
acompañada a los cantos por la Comunidad de Clarisas Franciscanas, y que tuvo
como momento cumbre, la citada bendición, ante la presencia de numerosos
hermanos y fieles, ilustres representaciones, encabezadas por la Real
Federación de Hermandades y Cofradías en la persona de su Presidente, D. José
María Ortiz Rodríguez, junto a varios federativos, diversas Hermandades y
Cofradías, y especialmente la de la Hermandad Madrina de este acto, la del
Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Mayor Dolor, que en
un significativo gesto de confraternización, hizo donación del magnífico
nimbo que orlará la Imagen del Apóstol, obra de Manuel de los Ríos.
No obstante, hay que destacar la presencia singular, en tan señalado día de D.
Antonio Joaquín Dubé de Luque, autor como es sabido de la Imagen protagonista
del acto, acompañado de su hijo, también imaginero. Una vez finalizada la
Solemne Función Religiosa, tuvo a bien dirigir unas emotivas palabras a los
asistentes, reconociendo que en la ejecución de la talla "He puesto todo
el corazón, después de una larga espera de 10 años desde que ideé el
conjunto iconográfico con la Imagen de la Virgen", pues efectivamente este
acto servía también de homenaje al décimo aniversario de la incorporación de
Nuestra Madre y Señora de la Consolación a la Hermandad del Santísimo Cristo
de San Agustín, Tras hablarnos de la nueva Imagen, procedió a dar cumplimiento
a un viejo compromiso, por el cual, paralelamente a la realización de la talla
de San Juan, haría entrega del diseño del futuro paso de palio que cobijará
en las Estaciones de Penitencia de nuestra Hermandad a la Madre del Redentor y
al discípulo amado, muy acorde con la estética de la Cofradía, combinando los
estilos renacimiento e imperio, y añadiendo materiales como el carey, ya
presente en nuestros enseres procesionales.
Tras una intensa tarde llena de emotivos momentos concluyeron los actos de este
día con una fraternal cena en un conocido mesón de nuestra ciudad, en el
transcurso de la cual se le hizo entrega a D. Antonio J. Dubé de Luque de un
recuerdo de la Bendición.
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