PREPARACIÓN DE LOS HERMANOS
 PARA LA ESTACIÓN DE PENITENCIA (y III)

NORMAS DE CONDUCTA PARA TODOS LOS HERMANOS

NORMAS GENERALES

Es obligatorio para participar en la Estación de Penitencia de esta Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de San Agustín, ser hermano de la Corporación y sacar la papeleta de sitio en los días y horas fijados por la Junta de Gobierno. La Papeleta de Sitio es un documento que se expide nominativo e intransferible. Está terminantemente prohibido ceder la papeleta a cualquier persona, sea o no miembro de esta Corporación.

Se ha de llegar al Templo puntualmente a la hora establecida, (ocho y quince horas de la tarde).  Se entrará por la puerta del locutorio del Convento donde mostraremos la papeleta de sitio al hermano encargado de recibirnos, el cual nos dará las indicaciones oportunas.

Al entrar en la Iglesia, y tras orar ante el Santísimo Sacramento y las Sagradas Imágenes Titulares, seguiremos fielmente las indicaciones que se nos den, y esperaremos a ser nombrados por el celador que pase lista del tramo al que pertenezcamos, y ocuparemos el lugar que este nos indique. Previamente, desde el Viernes de Dolores, se encontrará expuesta en nuestra Iglesia Sede la lista provisional de la Cofradía, donde podremos comprobar el puesto que ocuparemos en la Estación de Penitencia. Se recomienda consultar estas listas con antelación para conocer el sitio que nos corresponde con anterioridad al día de la Estación.

Al salir y durante todo el itinerario de la Cofradía, hemos de ir en absoluto silencio y sin volver jamás la mirada atrás. No hablaremos con nadie ni responderemos a las preguntas o conversaciones del público. Tampoco haremos señas a nadie y a ser posible iremos rezando el Santo Rosario en silencio, ayudándonos si es necesario de un rosario austero de cuentas negras.

 

NAZARENOS Y PENITENTES

Para realizar la Estación de Penitencia como Nazareno (hermanos que portan cirios) o como Penitente (hermanos que portan Cruces), al igual que si es cualquier otro el elemento que se porta (vara de acompañamiento o de presidencia, insignias etc.), es obligatorio vestir la túnica de la Hermandad, compuesta  de: túnica negra de cola y antifaz de igual color con las Cruces de Jerusalén bordadas en rojo a la altura del pecho y cartonera de un metro de alto, cinturón ancho de esparto, calcetín negro y sandalia franciscana negra. Al cuello y bajo el antifaz se llevará la medalla de la Hermandad. En caso de salir descalzo, se prescindirá de calcetines. Los penitentes no llevarán la cartonera bajo el antifaz.

Está prohibida la utilización de guantes, relojes (esto último salvo los diputados y celadores encargados del cumplimiento del horario de la cofradía), pulseras y anillos (salvo el nupcial), uñas largas, pintadas, maquillaje de ojos, etc., así como cualquier otro signo externo que nos diferencie del resto de hermanos o pueda identificarnos.

El camino desde el domicilio o sitio en que nos revistamos de nazareno hasta el Templo, se hará en absoluto silencio y con la cara tapada por el antifaz, por el camino más corto, sin hacer señales a nadie y sin detenernos ni entretenernos con nada ni nadie. Procuraremos, siempre que sea posible, no atravesar otras cofradías y mucho menos pararnos a contemplarlas.

Durante el recorrido de la Cofradía y como ya se ha dicho anteriormente, hemos de ir en absoluto silencio y sin volver jamás la mirada atrás, intentando mantener la distancia que se nos marque con el nazareno o penitente que nos preceda.

No abandonaremos nuestro sitio, si no es por razón de fuerza mayor. Si durante la Estación de Penitencia algún hermano se siente indispuesto, lo comunicará al Diputado de tramo el cual le solicitará la papeleta de sitio y lo pondrá en contacto con algún auxiliar de calle, el cual se encargará de atenderle y dirigirle al lugar más conveniente, (preferentemente nuestra Iglesia Sede).

Nunca y bajo ningún concepto nos levantaremos el antifaz, ni comeremos ni beberemos nada durante el recorrido.

Los nazarenos llevarán el cirio izado al cuadril, -apoyado en el esparto sobre la cadera y hacia el interior de las filas-, y sólo se apoyará en el suelo, cuando el diputado o celador de nuestro tramo así lo indique. Sin perjuicio de lo anteriormente dicho, como norma general izaremos y bajaremos el cirio cuando lo hagan los nazarenos que llevemos delante.  Mientras el cirio deba permanecer apoyado en el suelo, estará en posición vertical y en el interior de las filas, la compostura del nazareno será lo más firme posible, sin utilizar jamás el cirio como apoyo para descansar momentáneamente ni como entretenimiento dando cera mientras la Cofradía esté parada.

Si el cirio se nos apagase, nunca lo encenderemos por nuestros propios medios ni ayudándonos del cirio de otro nazareno, sino que esperaremos a que el celador encargado de ello nos lo encienda.

Los penitentes portarán la Cruz sobre el hombro del interior de la fila, sin cambiarla de hombro y sin apoyar la Cruz en el suelo.

De regreso en nuestro Templo, seguiremos encapuchados y no nos descubriremos hasta tanto no haya entrado el paso del Santo Cristo,  se cierren las puertas de la Iglesia y así se nos indique. A continuación, y tras el Devoto Besapié al Santísimo Cristo, marcharemos a nuestro domicilio, por el camino más corto en absoluto silencio y siempre con el antifaz cubriéndonos el rostro, guardando igual compostura que en recorrido de la cofradía. Tengamos muy presente que la Estación de Penitencia empieza cuando salimos de casa hacia el Templo y sólo termina realmente cuando, de regreso, llegamos a nuestros domicilios.

 

COSTALEROS

No puede ser costalero quien no haya cumplido los dieciocho años, salvo expresa autorización paterna,  y salvo excepciones quien haya cumplido los cuarenta y cinco, Para salir de costalero es necesario estar sano; cualquier enfermedad conocida, por leve que sea, o si se están tomando medicamentos ha de consultarse con un médico y comunicarse al capataz de la cuadrilla.

Nadie debe agotarse bajo las trabajaderas por no haber sabido descansar prudentemente; la falta de sueño y los excesos se pagan siempre con el costal. Ni el ayuno prolongado ni el exceso en la comida son buenos para el costalero antes ni durante la Estación de Penitencia.

El costalero no debe fumar nunca y jamás bajo las andas. Así mismo ningún costalero debe beber alcohol antes ni durante la Estación de Penitencia. Sin embargo debe beber agua, líquidos azucarados y sales minerales para reponer las pérdidas debidas al sudor.

No se debe trabajar de costalero sin un costal bien hecho y bien puesto y sin una faja bien colocada y apretada.

La aportación del trabajo físico por parte del hermano costalero, no ha de anular nunca el carácter penitencial del acto en el que interviene; así como el hermano nazareno ha de guardar unas normas, de igual forma ha de observarlas el hermano costalero para mayor gloria de quienes porta y el bien común de todos sus compañeros.

Una vez en la Iglesia, atenderá en todo momento las indicaciones del capataz, no pudiendo salir de su sitio mientras no sea relevado. Una vez fuera del paso deberá retirarse de éste, sin permanecer a su alrededor bajo ningún pretexto y se marchará en busca del punto en el que deba volver a entrar bajo las trabajaderas. Tanto las entradas como las salidas se efectuarán siempre por la trasera del paso.

El costalero debe recordar que su trabajo es anónimo y que el faldón del paso representa lo que el antifaz al nazareno, por lo que evitará todo alarde, frases de mal gusto y vestimenta en desacuerdo con la Estación de Penitencia que practica y con la austeridad  de la Hermandad. No olvide nunca que habrá de guardar la máxima obediencia a los capataces y contraguías.

 

ACÓLITOS

Son aquellos hermanos que revestidos de ropas litúrgicas acompañan al paso portando los ciriales e incensarios. Deberán llevar camisa blanca, zapatos y calcetines negros y en cuanto a su actitud en el transcurso de la Estación de Penitencia, además de guardar las normas generales que rigen para todos los hermanos, deberán estar a lo que les indique el pertiguero como responsable de la cuadrilla de acólitos.

Los acólitos infantiles, dado que suelen ser niños de corta edad, además de llevar un celador que cuida de ellos, sería recomendable que un adulto de su familia estuviera siempre en las proximidades, por  si se diera el caso de que por cansancio o cualquier otra circunstancia, hubieran de abandonar el cortejo. Si ello fuere preciso, lo comunicarán al Diputado encargado de los mismos.

 

DIPUTADOS Y CELADORES

Los diputados y celadores han de ser conscientes de que el puesto que ocupan no es un privilegio sino un puesto de servicio a la Hermandad, desde el cual trabajar para la perfecta marcha del cortejo y la asistencia a cuantas necesidades pudieran surgir tanto de la Cofradía como de los hermanos que la forman. Por lo tanto no sólo tienen que hacer que todos los participantes en la Estación cumplan estas normas, sino que deben ser los primeros y más estrictos cumplidores de las mismas. Para ello obedecerán estrictamente las instrucciones predeterminadas por la Junta de gobierno, así como las puntuales que pudieran ser marcadas tanto por el Diputado Mayor de Gobierno como por el Diputado de Enlace en el transcurso del itinerario.