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ANTONIO ENTRENA AZNARTE |
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el libro que contiene, generalmente de forma manuscrita, las Constituciones,
Estatutos o Reglas por las que se rige la vida interna de la Hermandad, así
como los Decretos de su Aprobación Canónica.
Lo suele portar en la Estación de Penitencia el fiscal de la Hermandad, ya que
su cargo consiste en vigilar su cumplimiento en el seno de la misma, empuñando
en la otra mano una pértiga en señal de su autoridad y escoltado por cuatro
hermanos con varas,. Suele figurar como última insignia antes de la
presidencia, en la sección del primer Titular de la Hermandad.
Esta solemnidad que nuestras cofradías despliegan para la insignia del Libro de
Reglas, es indicio elocuente de su alta estimación y de la gran importancias de
que se la inviste.
Su aparición data del siglo XVI, pero la fecha de su presencia en el cortejo
procesional no está clara; aunque si
podemos deducir que la razón de ser de esta presencia se debe a los numerosos
pleitos y discusiones que en otros tiempos se suscitaban entre las hermandades
durante sus estaciones, sobre todo por motivos de la precedencia que les
otorgaba a cada una su antigüedad. El libro de Reglas servía en tales casos
como prueba de dicha antigüedad y de los derechos inherentes a ella, así como
ante la Autoridad Eclesiástica como prueba de su aprobación canónica.
En realidad, en esta época, el Libro de Reglas no era considerado como una
insignia o elemento del cortejo procesional, sino que su carácter era meramente
utilitario y burocrático. Hoy día que ninguna controversia se suscita en las
calles durante la Estación de Penitencia, el Libro de Reglas se sigue sacando
como exponente de la importancias que la Regla tiene para la Corporación.
Precisamente por esta causa, la importancia de su contenido. Suele estar
cuidadosamente encuadernado con cubiertas de terciopelo, enriquecidas con
aplicaciones y cantoneras de plata. Como el de nuestra Hermandad en terciopelo
rojo con aplicaciones y cierre en plata labrada del siglo XVIII, figurando en el
centro el abrazo franciscano.
El Libro de Reglas debe presidir los actos más importantes de la Hermandad, no
solamente en la procesión, sino también en otros actos corporativos, como la
ceremonia de recepción de nuevos hermanos, en la que se exige del hermano que
se recibe la promesa de su cumplimiento, además en los cultos solemnes de la
Hermandad, durante los cuales se coloca sobre un atril, en la mesa de mayor
respeto de la Hermandad, es decir, delante del Hermano Mayor y de idéntica
forma cuando se celebran Cabildos Generales o de Oficiales.
Autor:
Antonio Entrena Aznarte
Título: "El Libro de Reglas"
Publicado en: Boletín "El Muñidor". Nº 4. Noviembre-Diciembre 1994.
Prohibido reproducir total o parcialmente este trabajo sin la mención expresa
de su fuente de procedencia.
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