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FRANCISCO JOSÉ GONZÁLEZ LORENTE
TALLER DE BORDADOS DE FELICITACIÓN GAVIERO |
Dentro de unos días podremos
ver hecha realidad una vieja aspiración de la Hermandad del Cristo de San
Agustín, como es la de contar entre sus insignias aquella que representa a su
primer titular, es decir el Estandarte Sacramental que se ha realizado en forma
de lábaro. Hagamos un poco de historia:
Ya en la época romana se utilizaban este tipo de piezas que enarbolaban los
ejércitos como signos de poder, con una fuerte carga simbólica.
No obstante, no fue hasta la edad media cuando la Iglesia comenzó a utilizar
estos estandartes, banderas o lábaros para convocar a los fieles en defensa de
los bienes eclesiásticos y de las propias iglesias.
Primitivamente se trababa de un trozo de tela cuadrada que pendía de un asta
horizontal y que con una medida nunca superior a los ochenta centímetros. Fue
el barroco el que alargó la pieza hasta tener casi la misma altura que el
mástil vertical del que pende y el que le proporcionó curvas y contracurvas a
sus rectilíneas formas dotándolo de una mayor fuerza escénica y un mayor
esplendor con sus sinuosas ondulaciones.
En la actualidad son diversas las formas que confieren las insignias
sacramentales que conforman el patrimonio de las Hermandades y Cofradías de
nuestra geografía andaluza.
Tratando de resumirlas las agruparemos básicamente en cuatro grupos:
Simpecados, Estandartes, Guiones y Lábaros.
Los simpecados son similares a los marianos solo que con motivos alegóricos al
Santísimo Sacramento del Altar: custodia, cordero sobre el libro de los siete
sellos, etc...
A modo de bandera recogida sobre su asta encontramos lo que etimológicamente se
denomina Estandarte en ciudades como Granada o Sevilla.
Los auténticamente denominados Guiones Sacramentales, presentan el tradicional
esquema de reproducir una mano que señala con su índice la dirección en la que
se procesiona el Stmo. Sacramento. Los podemos encontrar realizados tanto en
orfebrería como bordados, normalmente sobre tejido blanco o tisú de plata. Los
motivos utilizados suelen ser los tradicionalmente eucarísticos.
Por último nos encontramos con los menos usuales, los lábaros. Se trata de
piezas realizadas en orfebrería sobre la que se muestran superpuestos o labrados
en la misma plancha los motivos eucarísticos tradicionalmente usados.
Es en este grupo en el que encuadraremos la insignia Sacramental que la
Hermandad de San Agustín ha tenido a bien en encargar al taller de bordados de
Felicitación Gaviero. Se trata de un lábaro Sacramental con una especial
particularidad. Será el único realizado en tisú de plata bordado en oro fino a
realce.
Con diseño de Antonio Rodríguez García se presenta este lábaro sacramental como
una pieza única en cuanto a su ejecución se refiere pero con el más puro
clasicismo en cuanto a su diseño.
Como elemento principal, en el centro de la insignia, encontramos una
reproducción bordada de la custodia existente en el Convento del Santo Ángel.
Como elemento accesorio, pero con cierta importancia, se sitúa en la parte
inferior del mismo el cordero sobre el libro de los siete sellos.
El desarrollo de los elementos decorativos de la pieza se basa en motivos
característicos del S. XVIII como es la rocalla. Se suman a este motivo otros
más propios de los guiones eucarísticos como son las espigas y los racimos de
uvas.
Un corte sinuoso en su perspectiva frontal y ondulado en la lateral, confieren a
la pieza un total movimiento, a la vez que un gran estilismo. Incluso esta se
vuelve en su parte superior.
Rematan la misma picos con juegos de borlas tanto en su parte superior como en
la inferior.
Al hablar de la realización de las diferentes piezas quiero destacar la
abundancia de las técnicas de la cartulina y la hojilla, lo que le proporcionan
un especial acabado y gran esplendor. Destacarán igualmente el bordado de
estructuras que se mostrarán en la reproducción de la custodia así como el
trabajo del cordero del libro de los siete sellos por lo delicado de su
ejecución.
Todos conocemos el especial interés que en esta pieza tiene depositada la
Corporación pues será reflejo de su intensa vida como Hermandad Eucarística.
El taller de bordados de Felicitación Gaviero agradece a la Hermandad de San
Agustín su confianza depositada en nosotros y espera que el trabajo que con
tanto cariño, empeño y dedicación hemos acometido, sea del agrado de todos sus
Cofrades.
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