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MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ MEDINA |
icen que una
mentira mil veces repetida puede convertirse en una verdad. De la misma manera
el término lingüístico que utilizamos para definir una cosa o acto, si no es
espejo que refleje la realidad de lo que define, puede llegar a desvirtuarla.
Toda palabra lleva su contenido y en el caso de las cofradías puede ayudar
eficazmente a la conservación de una mentalidad auténtica, o en sentido
contrario, a la deformación de la misma realidad.
Me quiero referir con todo esto a la denominación errónea que se le suele dar
en círculos cofrades y medios de comunicación a la Estación de Penitencia que
en Semana Santa realizan las cofradías, llamándola desfile procesional.
Para argumentar acerca de lo erróneo de tal denominación, voy a utilizar la
pluma mucho más docta y experimentada del Rvdo. D. José Manuel Benítez
Carrasco, sacerdote jesuita y granadino, para más señas, que escribía lo
siguiente en una conocida publicación cofrade hace algunos años.
Vamos a comparar, guiados por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua
Española, cuatro palabras: desfile, procesión, estación y penitencia: una
somera confrontación nos dará la respuesta exacta a la pregunta formulada,
"desfile o estación de penitencia", no respondiendo la primera aun
añadiéndole el calificativo "procesional" al hecho de las cofradías
en la calle, y mucho menos a su espíritu.
Transcribimos textualmente las definiciones dadas por el Diccionario oficial de
nuestra lengua castellana.
DESFILE: "Acción de desfilar". DESFILAR: "Marchar gente en
fila". Y tras esta escueta definición hace dos aplicaciones en sentido
militar: "en ciertas funciones militares, como revistas, etc. pasar las
tropas de un ejército ante el general que las manda".
No encontramos ninguna acepción, ni frase hecha, que tenga relación bajo el
punto de vista religioso. Y es porque cuando se trata de un desfile de carácter
religioso, nuestra lengua castellana tiene otra palabra concreta que es
procesión.
PROCESIÓN: "Acto de ir ordenadamente de un lugar a otro muchas personas
con algún fin público y solemne por lo común religioso" Pero cabría
preguntar si, dadas estas definiciones la expresión "desfile
procesional" sería correcta. Respondo negativamente, ya que el sustantivo
"procesión" encierra íntegramente cuanto de esta forma habría que
expresar con un sustantivo "desfile", acompañado de un adjetivo
"procesional", que corrigiera su significado erróneo.
Aún hay más; cuando se trata de las procesiones de Semana Santa, de nuestras
cofradías, la Lengua Castellana posee en su riqueza, dos palabras, que son las
que dan el sentido pleno al acto que realizan cuando salen a la calle.
ESTACIÓN: (Una de las acepciones propias). "Visita que se hace por
devoción a las iglesias o altares, deteniéndose allí algún tiempo para orar
delante del Santísimo Sacramento, principalmente en los días de Jueves y
Viernes Santo".
PENITENCIA: "Cualquier acto de mortificación interior o exterior".
Ahora bien; el fin de nuestras cofradías fue el culto público; y una de las
manifestaciones de este culto público es desde antaño, acudir en Semana Santa,
a la Iglesia Catedral, para hacer una visita, una estación, al Santísimo
Sacramento. Y la realizan viviendo el espíritu propio de la Semana Santa, la
penitencia.
Por eso desde los orígenes de nuestras cofradías, la procesión cultual de las
mismas fue designada con toda exactitud: "Estación de Penitencia a la
Santa Iglesia Catedral".
Por lo tanto no desplacemos ni sustituyamos en el habla cofrade, esta expresión
que es la única que responde íntegramente al hecho de la salida en procesión
de las cofradías, y al espíritu penitencial que las anima.
Autor: Miguel Ángel
Fernández Medina.
Título: "Desfile o Estación".
Publicado en:
Boletín "El Muñidor" Número Marzo – Abril 1994
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de su fuente de procedencia.
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