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CRONOLOGÍA FUNDACIONAL DE LA HERMANDAD DEL CRISTO DE SAN AGUSTÍN

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MIGUEL LUIS LÓPEZ-GUADALUPE MUÑOZ

5 de agosto de 1679: El Cristo de San Agustín, tras un novenario de rogativas, sale a la calle para implorar públicamente la salud que tanto deseaba la ciudad ante el azote de la peste bubónica. El Santo Crucifijo se llevó hasta el Hospital Real, donde convalecían o deliraban multitud de enfermos. Todos los caballeros veinticuatro y jurados de la Ciudad de Granada participaron en esta procesión. Era por entonces corregidor de la ciudad D. Pedro de Torres Maraver y Silva y presidente de la Real Chancillería D. José Antonio de la Serna. Junto al arzobispo Ríos y Guzmán, se mostraron solícitos en esta coyuntura. Destacan, entre otras, las actitudes generosas de los regidores Gabriel Ruiz, Salado y Salcedo o el jurado Conejero.
28 de julio de 1680: Los fundadores de la Hermandad, reunidos en el convento de San Agustín y previo acuerdo con la comunidad de frailes, aprueban las reglas de la corporación -compuestas de 19 capítulos precedidos por un extenso preámbulo de carácter histórico y devocional- elevándolas a la autoridad eclesiástica para su aprobación.

Los nombres de los fundadores son los que siguen:

Fr. Fernando Carvajal, prior del convento  D. Pedro Afán de Ribera y Henestrosa
Lic. D. Felipe de Samos y Cañavate D. Andrés del Campo
Esteban García Belver D. Simón Pimentel
D. Bernardo de Velasco Marañón Lic. D. Bernardo de Castro Acevedo
D. Simón de Tovar Francisco Zamora y Reyes
Felipe de la Torre Ponce de León  Lic. D. Francisco de Vargas Salcedo
D. Juan García Pretel  Francisco de Gálvez
D. Domingo Antonio de Ojeda José de Osca
Roque de Vargas y Castilla   Manuel Ferrer y Robles
Pedro Gueruela  D. José Navarro
D. Miguel de Monteagudo Campo D. Francisco de Abellán y Córdoba
Juan Ferrer Gonzaga  D. Francisco Antonio Navarrete de Almarza
Juan Ramírez Barrera D. Juan de Lázaro y Aparicio
D. Dionisio de Ojeda Diego Fernández Ramos
D. Juan de Perea Sarrachaga  Dionisio de Velasco Marañón y Valdés
Pedro Romero  José de Rojas Sandoval
D. Agustín Morcillo Peláez Juan de Palacios
Bernabé Sánchez Osorio Blas Francisco de Castañeda
D. Zoilo Francisco de Torres Ponce de León

Treinta y seis hermanos –además del prior- de los setenta y dos que, como máximo, podían ser admitidos en la nueva corporación. En palabras del trinitario Lachica, escritas décadas después, se trataba de “los primeros sujetos de este pueblo, de ambos estados, con unas serias constituciones”.
5 al 8 de agosto de 1680: Debió celebrarse el primer aniversario de la intervención sobrenatural del Cristo de San Agustín, continuando así a lo largo del tiempo. Las funciones de los tres primeros días, todas ellas con sermón, corrían a cargo de la Hermandad –bien sufragadas por los comisarios de cada año o por el conjunto de hermanos a prorrata, según las épocas-, reservando el último, 8 de agosto, a la función votiva del Ayuntamiento, seguramente porque éste consideró notoria la mejoría en la ciudad a partir del 8 de agosto del año anterior, pasados sólo unos días desde la referida procesión. Para la Hermandad revistió mayor esplendor la del 6 de agosto, por coincidir con la festividad de la Transfiguración del Señor. Se completaban los cultos de la Hermandad con misa cantada todos los viernes del año, incluyendo el Miserere en los viernes de cuaresma.

14 de febrero de 1681: Presentadas las constituciones ante el accitano Dr. D. Francisco Ruiz Noble, canónigo del Sacromonte, y provisor y vicario general del arzobispado, éste las remite para su preceptivo examen al fiscal general de la diócesis.

15 de febrero de 1681: Sólo un día bastó para que el fiscal general del arzobispado, el Ldo. D. Manuel de la Fuente Sandoval, emitiese su informe favorable y devolviese las reglas al provisor para su aprobación.

29 de abril de 1681: Ante el notario eclesiástico Cristóbal de León, el vicario general D. Francisco Ruiz Noble –que un mes más tarde tomaría posesión de la canonjía magistral de la Catedral granadina y que llegaría a desempeñar los cargos de gobernador en las diócesis de Ávila y de Granada, amén de rector de la Universidad granatense- aprueba solemnemente las constituciones de la Hermandad, “atento a que la voluntad de los fundadores va enderezada al servicio de Dios Nuestro Señor y aumento del culto de la Santísima Imagen del Santo Cristo Crucificado”. Emite el decreto de aprobación en nombre del Arzobispo, el trinitario calzado Fr. Alonso Bernardo de los Ríos y Guzmán, cordobés de nacimiento y consumado orador, que tras ocupar las sedes de Santiago de Cuba y de Ciudad Rodrigo, terminó su carrera eclesiástica como arzobispo de Granada, entre 1677 y 1692, año de su muerte. Fue devoto del Santo Cristo –de cuya hermandad da cuenta al Papa en su relación “ad limina” de 1685- y favorecedor del convento del Santo Ángel Custodio, según se desprende de su testamento.

A falta de más datos que pudieran aportar futuras investigaciones, esta es la cronología fundacional de la Hermandad del Santísimo Cristo de San Agustín, que, con origen votivo, asistencial y devocional, ha llegado hasta nuestros días añadiendo el carácter penitencial, mariano y sacramental. Estos orígenes quedan reflejados así en nuestras reglas: “Esta Hermandad ha sido erigida como asociación pública de la Iglesia católica por decreto del Sr. Arzobispo de Granada con fecha 29 de abril de 1681” (regla 2).
Este ha sido el motivo de la conmemoración del 325 Aniversario, que se ha desarrollado desde la intervención benefactora del Santo Crucifijo a favor de la ciudad hasta la fundación de la Hermandad, es decir desde septiembre de 2004 hasta el mismo mes de 2005. Queda solamente rememorar el decreto de aprobación de las primeras constituciones en abril del próximo año.