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“A PESTE NOS CURAT”
CRÓNICA DE LA FUNCIÓN
DEL VOTO DE LA CIUDAD 2005
Un año más se cumplió la tradición.
Granada se reencontró con el Cristo de San Agustín y éste lo hizo con la
historia y con el presente de la ciudad. Colgaduras de damasco burdeos
engalanaban la iglesia conventual del Sto. Ángel Custodio (presbiterio,
pilastras y capilla de la Virgen), mientras que en la fachada, aderezada
este año –respecto a los anteriores- con los retablos cerámicos del Cristo
de San Agustín y de Ntra. Madre y Señora de la Consolación y la vidriera
superior que representa al Sto. Ángel Custodio, se vestía también de fiesta
con sus faroles de cera color tiniebla encendida, los tapices reposteros del
Ayuntamiento –con la granada como emblema- y la colgadura sobre el dintel de
la puerta. “A Peste Nos Curat” se leía en ella y es que el Santo Crucifijo
sigue librándonos de todas las “pestes” que aquejan a nuestra sociedad.
Un numeroso grupo de granadinos y granadinas –muchos de ellos hermanos y
devotos del Stmo. Cristo de San Agustín- se agolpaban en las inmediaciones
del templo desde las ocho de la tarde, esperando el acto
cívico-institucional de la llegada de la Corporación Municipal y de la
interpretación de los himnos oficiales, momento que cada año congrega a
mayor número de personas.
A las ocho y veinte se ubicó en la acera, ante la puerta de la iglesia, la
representación de nuestra Hermandad Sacramental del Stmo. Cristo de San
Agustín, consistente en el estandarte corporativo –con su excelente bordado,
de Felicitación Gaviero, estrenado en la pasada Cuaresma- acompañado de
cuatro varas, portadas por Hermanos Oficiales. Minutos más tarde se
adelantaba esta representación por la calle de San Antón hasta la esquina
del recinto conventual, situándose justamente ante el inmueble que pronto se
convertirá en la nueva Casa de Hermandad.
Poco antes de las ocho y media llegaba la comitiva municipal a este punto,
encabezada por la Banda Municipal, bajo la dirección de su titular Miguel
Sánchez Ruzafa, interpretando pasacalles y otras piezas, con lo que va
llamando la atención de los viandantes. Tras saludar a los miembros de la
Corporación Municipal, la representación de la Hermandad se situó entre los
maceros de la Ciudad y los concejales el Ayuntamiento, realizando de esta
forma el último tramo del itinerario hasta la puerta de la iglesia.
Ya allí, se ubicaron ante la puerta los ediles del Ayuntamiento de Granada,
con el Sr. Torres Hurtado a la cabeza, acompañados este año, a requerimiento
del Alcalde, por el Hermano Mayor de nuestra Hermandad. Allí se
interpretaron los himnos oficiales de Granada, Andalucía y España.
Seguidamente las autoridades municipales fueron saludadas por los sacerdotes
oficiantes, que en esta ocasión, y por delegación del Sr. Arzobispo,
presidía el Vicario Territorial de la Vicaría I y Párroco del Salvador, Rvdo.
Antonio Valverde Casado. Ya en el interior de la iglesia, el Alcalde de
Granada cumplimentó a la comunidad de religiosas, con la Abadesa al frente,
congregada tras la reja del coro bajo, mientras ocupaban sus lugares los
miembros de la Corporación Municipal, quedando tras el sillón del Alcalde
dos agentes de la Policía Municipal vestidos de gala. Los maceros de la
ciudad, dos a cada lado, se situaron en el presbiterio.
Leída la monición de entrada, alusiva al acto que se celebraba, la capilla
musical de cuatro voces (la soprano Mª. Isabel Delgado, la contralto Rosa
Plata, el tenor Víctor Castellón y el bajo Juan Ignacio Rodrigo), que ya
vienen siendo habituales en los actos de la Hermandad, interpretaron con sus
acordes solemnes el “Canticorum” de G. F. Haendel, dando comienzo así la
solemne Función Religiosa.
Junto a D. Antonio Valverde, concelebraron diversos sacerdotes que son
hermanos o devotos del Cristo de San Agustín, cercanos siempre a la vida de
Hermandad: el P. José María Rodríguez-Izquierdo Gavala S.I., nuestro
Director Espiritual; el también jesuita P. Hermenegildo de la Campa; el
entrañable sacerdote escolapio P. Enrique Iniesta Coullaut-Valera, y
nuestros hermanos sacerdotes Rvdos. Jesús Ramírez Barrancos y José Manuel
Suárez Fernández, párrocos respectivamente de Montejícar y Purullena. Como
siempre, vaya junto a esta crónica nuestro reconocimiento y gratitud hacia
ellos. Les acompañaron dos hermanos revestidos de acólitos y un tercero con
roquete en el servicio del altar.
La delegación municipal que asistió este año a la Renovación del Voto de la
Ciudad la componían los siguientes miembros de la Corporación:
-
José Torres Hurtado, Alcalde-Presidente del Excmo. Ayuntamiento de
Granada.
-
Sebastián Pérez Ortiz, concejal de Presidencia.
-
José Antonio Balderas Madrid, concejal de Tráfico y Seguridad
Ciudadana.
-
Juan Antonio Mérida Velasco, concejal de Medio Ambiente.
-
Eduardo José del Moral García-Triviño, concejal de Participación
Ciudadana.
-
Vicente Aguilera Lupiáñez, concejal de Mantenimiento.
-
Mª. Eva Martín Pérez, concejala de Turismo
-
Jaime Sánchez-Llorente Illescas, concejal de Servicios Generales y
Personal.
-
Concepción Molina Calvente, concejala del Grupo Municipal Socialista.
-
Juan Antonio Fuentes Gálvez, concejal de Juventud.
-
Juan Manuel García Montero, concejal de Cultura y Patrimonio.
La Comunidad de Religiosas y la
Hermandad se congratulan de su asistencia, siendo un placer recibirlos en
nuestra sede. Les acompañaba el Superintendente de la Policía Municipal,
Antonio Gerardo Bezares, con uniforme de gala, así como distintos miembros
del gabinete de la Alcaldía. Torres Hurtado ocupó sillón presidencial, al
pie de las gradas, flanqueado por Sebastián Pérez y por el Hermano Mayor. Al
pie del altar lucía el magnífico centro de flores enviado, como cada año,
por el Ayuntamiento.
Diversos miembros de la Hermandad realizaron las lecturas, correspondientes
a la festividad litúrgica de la Exaltación de la Santa Cruz, proclamando el
Santo Evangelio nuestro Director Espiritual. Todos los presentes pudieron
seguir la función a través del folleto elaborado con esmero por el
responsable de Liturgia, que se presentaba en esta ocasión con cintas verde
y roja, colores de la Ciudad. En su homilía, centrada principalmente en el
mensaje profundo de las lecturas del día, el oficiante insistió en el valor
de la cruz como signo de vida y de salvación, escuela en la que se aprende
el amor de Dios. Resaltó, al hilo de las intervenciones benéficas del Santo
Crucifijo a favor de la Ciudad, la mediación divina y la imagen de un Dios
que nos busca y nos auxilia y que es reconocido por todos los granadinos con
sus autoridades al frente.
Pasados diez minutos de las nueve de la noche, al terminar la homilía, la
Secretaria Primera de la Hermandad dio lectura al texto que introduce la
Renovación del Voto, labor que seguidamente llevó a cabo el Excmo. Sr.
Alcalde desde el atril del presbiterio a los pies del Santo Crucifijo de San
Agustín, Sagrado Protector de la Ciudad de Granada, terminando con la
fórmula ya tradicional: “Hoy de nuevo Granada, siempre agradecida, te
reitera perpetuamente su adhesión y suplica encarecidamente seguir gozando
de tu amparo, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María”.
Continuó así la función con la celebración eucarística, participando en la
comunión un buen número de asistentes, entre los que se contaban numerosos
miembros de nuestra Hermandad. Tuvimos presentes también a los ausentes, de
forma especial a los que ya se marcharon a la Casa del Padre y a los que se
encuentran aquejados por alguna enfermedad. El P. Rodríguez-Izquierdo
formuló las preces, por las necesidades generales de la Iglesia, de los
pueblos y de los que sufren (sobre todo catástrofes y accidentes) y por las
particulares del Ayuntamiento y de la ciudad de Granada, de la Comunidad de
Clarisas Franciscanas y de nuestra Hermandad Sacramental, sin olvidar la
súplica por la lluvia tan necesaria en estos tiempos de sequía. La capilla
vocal acompañó el resto de la celebración con la interpretación del
“Sanctus” de J. S. Bach, “Si tus penas no pruebo” de Francisco Guerrero
durante la comunión y la “Cantiga de Alfonso X el Sabio” del P. Donosita
como canto final.
Nos acompañaron en esta celebración representaciones del Ilustre Colegio
Oficial de Gestores Administrativos de Granada, Jaén y Almería, compuesta
por diversos colegiados y presidida por su Contador y Vocal de Imagen,
Francisco González Pallarés; de la Real Federación de Hermandades y
Cofradías de Semana Santa de la Ciudad de Granada, con su Presidente,
Gerardo Sabador Medina, al frente, y de las granadinas cofradías, tan
ligadas a nosotros, del Santo Vía Crucis, Santo Sepulcro, Ntra. Sra. de la
Soledad (de S. Jerónimo), Ntro. P. Jesús de la Meditación (Estudiantes) y
Stmo. Cristo de la Redención (Salesianos). Las cuatro últimas las
encabezaban, respectivamente, sus Hermanos Mayores: Rafael Rodríguez Reyes,
José Antonio Alemán Caballero, Francisco Rodríguez Campos (en este caso
Presidente de la Comisión Gestora de su Hermandad) y Ángel Martínez López.
Una sobria ornamentación floral en tonos rojos y una medida iluminación de
cera, blanca en torno al Sagrario y a Ntra. Madre y Señora de la
Consolación, y color tiniebla a ambos lados del Santo Crucifijo, recreando
una estampa ya clásica, con el busto de San Agustín a sus pies, fueron muy
alabadas por los presentes.
Al filo de las nueve y media terminaba la ceremonia, que contó con unas
palabras finales del Sr. Vicario Territorial, animando al Ayuntamiento y a
los presentes en la labor de hacer que brille en Granada la prosperidad, la
justicia y la paz, y del P. Rodríguez-Izquierdo invitando a los Hermanos y
Hermanas a participar asiduamente en la Misa de Hermandad (domingos y
festivos) y en la próxima función en honor del Ángel Custodio (2 de
octubre), pensada especialmente para los niñas y niñas. Concluyó la jornada
con la amena conversación de los miembros de la Corporación Municipal y las
Religiosas del Convento, en el locutorio del mismo, donde agasajaron a los
presentes con las clásicas hojuelas y limonada.
Así transcurrió esta función de Renovación del Voto de la Ciudad,
trescientos veintiséis años después de su formulación, con ocasión de la
epidemia de peste del Año del Señor de 1679.
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