.

.

.

VOTO DE LA CIUDAD DE GRANADA 
AL SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN
TRIGÉSIMO VIGÉSIMO SEXTA RENOVACIÓN

.
.14 DE SEPTIEMBRE DE 2005
.

“A PESTE NOS CURAT”  
CRÓNICA DE LA FUNCIÓN DEL VOTO DE LA CIUDAD 2005

Un año más se cumplió la tradición. Granada se reencontró con el Cristo de San Agustín y éste lo hizo con la historia y con el presente de la ciudad. Colgaduras de damasco burdeos engalanaban la iglesia conventual del Sto. Ángel Custodio (presbiterio, pilastras y capilla de la Virgen), mientras que en la fachada, aderezada este año –respecto a los anteriores- con los retablos cerámicos del Cristo de San Agustín y de Ntra. Madre y Señora de la Consolación y la vidriera superior que representa al Sto. Ángel Custodio, se vestía también de fiesta con sus faroles de cera color tiniebla encendida, los tapices reposteros del Ayuntamiento –con la granada como emblema- y la colgadura sobre el dintel de la puerta. “A Peste Nos Curat” se leía en ella y es que el Santo Crucifijo sigue librándonos de todas las “pestes” que aquejan a nuestra sociedad.
Un numeroso grupo de granadinos y granadinas –muchos de ellos hermanos y devotos del Stmo. Cristo de San Agustín- se agolpaban en las inmediaciones del templo desde las ocho de la tarde, esperando el acto cívico-institucional de la llegada de la Corporación Municipal y de la interpretación de los himnos oficiales, momento que cada año congrega a mayor número de personas.
A las ocho y veinte se ubicó en la acera, ante la puerta de la iglesia, la representación de nuestra Hermandad Sacramental del Stmo. Cristo de San Agustín, consistente en el estandarte corporativo –con su excelente bordado, de Felicitación Gaviero, estrenado en la pasada Cuaresma- acompañado de cuatro varas, portadas por Hermanos Oficiales. Minutos más tarde se adelantaba esta representación por la calle de San Antón hasta la esquina del recinto conventual, situándose justamente ante el inmueble que pronto se convertirá en la nueva Casa de Hermandad.
Poco antes de las ocho y media llegaba la comitiva municipal a este punto, encabezada por la Banda Municipal, bajo la dirección de su titular Miguel Sánchez Ruzafa, interpretando pasacalles y otras piezas, con lo que va llamando la atención de los viandantes. Tras saludar a los miembros de la Corporación Municipal, la representación de la Hermandad se situó entre los maceros de la Ciudad y los concejales el Ayuntamiento, realizando de esta forma el último tramo del itinerario hasta la puerta de la iglesia.
Ya allí, se ubicaron ante la puerta los ediles del Ayuntamiento de Granada, con el Sr. Torres Hurtado a la cabeza, acompañados este año, a requerimiento del Alcalde, por el Hermano Mayor de nuestra Hermandad. Allí se interpretaron los himnos oficiales de Granada, Andalucía y España. Seguidamente las autoridades municipales fueron saludadas por los sacerdotes oficiantes, que en esta ocasión, y por delegación del Sr. Arzobispo, presidía el Vicario Territorial de la Vicaría I y Párroco del Salvador, Rvdo. Antonio Valverde Casado. Ya en el interior de la iglesia, el Alcalde de Granada cumplimentó a la comunidad de religiosas, con la Abadesa al frente, congregada tras la reja del coro bajo, mientras ocupaban sus lugares los miembros de la Corporación Municipal, quedando tras el sillón del Alcalde dos agentes de la Policía Municipal vestidos de gala. Los maceros de la ciudad, dos a cada lado, se situaron en el presbiterio.
Leída la monición de entrada, alusiva al acto que se celebraba, la capilla musical de cuatro voces (la soprano Mª. Isabel Delgado, la contralto Rosa Plata, el tenor Víctor Castellón y el bajo Juan Ignacio Rodrigo), que ya vienen siendo habituales en los actos de la Hermandad, interpretaron con sus acordes solemnes el “Canticorum” de G. F. Haendel, dando comienzo así la solemne Función Religiosa.
Junto a D. Antonio Valverde, concelebraron diversos sacerdotes que son hermanos o devotos del Cristo de San Agustín, cercanos siempre a la vida de Hermandad: el P. José María Rodríguez-Izquierdo Gavala S.I., nuestro Director Espiritual; el también jesuita P. Hermenegildo de la Campa; el entrañable sacerdote escolapio P. Enrique Iniesta Coullaut-Valera, y nuestros hermanos sacerdotes Rvdos. Jesús Ramírez Barrancos y José Manuel Suárez Fernández, párrocos respectivamente de Montejícar y Purullena. Como siempre, vaya junto a esta crónica nuestro reconocimiento y gratitud hacia ellos. Les acompañaron dos hermanos revestidos de acólitos y un tercero con roquete en el servicio del altar.
La delegación municipal que asistió este año a la Renovación del Voto de la Ciudad la componían los siguientes miembros de la Corporación:

-         José Torres Hurtado, Alcalde-Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Granada.
-         Sebastián Pérez Ortiz, concejal de Presidencia.
-         José Antonio Balderas Madrid, concejal de Tráfico y Seguridad Ciudadana.
-         Juan Antonio Mérida Velasco, concejal de Medio Ambiente.
-         Eduardo José del Moral García-Triviño, concejal de Participación Ciudadana.
-         Vicente Aguilera Lupiáñez, concejal de Mantenimiento.
-         Mª. Eva Martín Pérez, concejala de Turismo
-         Jaime Sánchez-Llorente Illescas, concejal de Servicios Generales y Personal.
-         Concepción Molina Calvente, concejala del Grupo Municipal Socialista.
-         Juan Antonio Fuentes Gálvez, concejal de Juventud.
-         Juan Manuel García Montero, concejal de Cultura y Patrimonio.

La Comunidad de Religiosas y la Hermandad se congratulan de su asistencia, siendo un placer recibirlos en nuestra sede. Les acompañaba el Superintendente de la Policía Municipal, Antonio Gerardo Bezares, con uniforme de gala, así como distintos miembros del gabinete de la Alcaldía. Torres Hurtado ocupó sillón presidencial, al pie de las gradas, flanqueado por Sebastián Pérez y por el Hermano Mayor. Al pie del altar lucía el magnífico centro de flores enviado, como cada año, por el Ayuntamiento.
Diversos miembros de la Hermandad realizaron las lecturas, correspondientes a la festividad litúrgica de la Exaltación de la Santa Cruz, proclamando el Santo Evangelio nuestro Director Espiritual. Todos los presentes pudieron seguir la función a través del folleto elaborado con esmero por el responsable de Liturgia, que se presentaba en esta ocasión con cintas verde y roja, colores de la Ciudad. En su homilía, centrada principalmente en el mensaje profundo de las lecturas del día, el oficiante insistió en el valor de la cruz como signo de vida y de salvación, escuela en la que se aprende el amor de Dios. Resaltó, al hilo de las intervenciones benéficas del Santo Crucifijo a favor de la Ciudad, la mediación divina y la imagen de un Dios que nos busca y nos auxilia y que es reconocido por todos los granadinos con sus autoridades al frente.
Pasados diez minutos de las nueve de la noche, al terminar la homilía, la Secretaria Primera de la Hermandad dio lectura al texto que introduce la Renovación del Voto, labor que seguidamente llevó a cabo el Excmo. Sr. Alcalde desde el atril del presbiterio a los pies del Santo Crucifijo de San Agustín, Sagrado Protector de la Ciudad de Granada, terminando con la fórmula ya tradicional: “Hoy de nuevo Granada, siempre agradecida, te reitera perpetuamente su adhesión y suplica encarecidamente seguir gozando de tu amparo, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María”.
Continuó así la función con la celebración eucarística, participando en la comunión un buen número de asistentes, entre los que se contaban numerosos miembros de nuestra Hermandad. Tuvimos presentes también a los ausentes, de forma especial a los que ya se marcharon a la Casa del Padre y a los que se encuentran aquejados por alguna enfermedad. El P. Rodríguez-Izquierdo formuló las preces, por las necesidades generales de la Iglesia, de los pueblos y de los que sufren (sobre todo catástrofes y accidentes) y por las particulares del Ayuntamiento y de la ciudad de Granada, de la Comunidad de Clarisas Franciscanas y de nuestra Hermandad Sacramental, sin olvidar la súplica por la lluvia tan necesaria en estos tiempos de sequía. La capilla vocal acompañó el resto de la celebración con la interpretación del “Sanctus” de J. S. Bach, “Si tus penas no pruebo” de Francisco Guerrero durante la comunión y la “Cantiga de Alfonso X el Sabio” del P. Donosita como canto final.
Nos acompañaron en esta celebración representaciones del Ilustre Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Granada, Jaén y Almería, compuesta por diversos colegiados y presidida por su Contador y Vocal de Imagen, Francisco González Pallarés; de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de la Ciudad de Granada, con su Presidente, Gerardo Sabador Medina, al frente, y de las granadinas cofradías, tan ligadas a nosotros, del Santo Vía Crucis, Santo Sepulcro, Ntra. Sra. de la Soledad (de S. Jerónimo), Ntro. P. Jesús de la Meditación (Estudiantes) y Stmo. Cristo de la Redención (Salesianos). Las cuatro últimas las encabezaban, respectivamente, sus Hermanos Mayores: Rafael Rodríguez Reyes, José Antonio Alemán Caballero, Francisco Rodríguez Campos (en este caso Presidente de la Comisión Gestora de su Hermandad) y Ángel Martínez López.
Una sobria ornamentación floral en tonos rojos y una medida iluminación de cera, blanca en torno al Sagrario y a Ntra. Madre y Señora de la Consolación, y color tiniebla a ambos lados del Santo Crucifijo, recreando una estampa ya clásica, con el busto de San Agustín a sus pies, fueron muy alabadas por los presentes.
Al filo de las nueve y media terminaba la ceremonia, que contó con unas palabras finales del Sr. Vicario Territorial, animando al Ayuntamiento y a los presentes en la labor de hacer que brille en Granada la prosperidad, la justicia y la paz, y del P. Rodríguez-Izquierdo invitando a los Hermanos y Hermanas a participar asiduamente en la Misa de Hermandad (domingos y festivos) y en la próxima función en honor del Ángel Custodio (2 de octubre), pensada especialmente para los niñas y niñas. Concluyó la jornada con la amena conversación de los miembros de la Corporación Municipal y las Religiosas del Convento, en el locutorio del mismo, donde agasajaron a los presentes con las clásicas hojuelas y limonada.
Así transcurrió esta función de Renovación del Voto de la Ciudad, trescientos veintiséis años después de su formulación, con ocasión de la epidemia de peste del Año del Señor de 1679.

 

.

  FOTOGRAFÍAS...

.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.