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VOTO DE LA CIUDAD DE GRANADA 
AL SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN
TRIGÉSIMO VIGÉSIMO CUARTA RENOVACIÓN

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.14 DE SEPTIEMBRE DE 2003
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Gran solemnidad ha revestido este año la celebración de la Renovación del Voto de Ciudad al Stmo. Cristo de San Agustín. Poco antes de las ocho y media de la tarde llegaba al templo, procedente del Ayuntamiento, el cortejo cívico, formado por la Banda Municipal de Música, bajo la dirección de D. Miguel Sánchez Ruzafa –que interpretó en el recorrido diversos pasodobles y piezas de sabor popular-, seguida de cuatro maceros y de los miembros de la corporación municipal, presididos por su Alcalde-Presidente, el Excmo. Sr. D. José Torres  Hurtado, con los atributos de su cargo, como son el medallón y el bastón municipal.
Esperaba a la puerta del templo la representación corporativa de nuestra Hermandad, con guión y cuatro varas que portaban el Hermano Mayor, el Teniente de Hermano Mayor y dos Consiliarios. Allí recibieron a la corporación municipal, lo que también hicieron los sacerdotes celebrantes. Ubicados los miembros del Excmo. Ayuntamiento ante la fachada, y tras ellos los representantes de la Hermandad, se procedió a la interpretación de los himnos oficiales, la melodía “Granada” de Lara, el Himno de Andalucía y la Marcha Real.
Seguidamente, la corporación municipal ocupó su lugar ante las gradas del altar, presidiendo el Alcalde, junto al Teniente de Alcalde Ilmo. Sr. D. Sebastián Pérez Ortiz y el Hermano Mayor de la Hermandad. El resto de concejales asistentes eran los Ilmos. Sres. Dª. Ana López Andújar, D. Vicente Aguilera Lupiáñez, D. José Antonio Balderas Madrid, D. Jaime Sánchez-Llorente Illescas, Dª. Isabel Mª. Pérez Nieto, D. Juan García Montero, Dª. Mª. Eva Martín Pérez, D. Eduardo José Moral García-Triviño, Dª. María José Sánchez Rubio y D. Miguel Gonzále
z Martos.
En un templo completamente lleno de gente se encontraban numerosos hermanos y devotos del Santo Cristo, así como representantes de la Federación de Cofradías –incluido su titular D. Gerardo Sabador Medina-, del Ilustre Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Granada, Jaén y Almería, de la Real Hermandad de Ntra. Sra. de las Angustias de Granada, así como de las cofradías penitenciales del Vía Crucis, Soledad de San Jerónimo, Rescate, Favores y Soledad de Huéscar. El número de asientos ha podido ser incrementado este año por iniciativa de la Priostía, gracias a la presencia de varias decenas de sillas plegables.
Presidió la ceremonia el Vicario General de la archidiócesis, el Rvdo. P. D. Miguel Peinado Muñoz, en nombre del Sr. Arzobispo. Le acompañaban en el altar los PP. D. Hermenegildo de la Campa y D. José María Rodríguez-Izquierdo, así como dos acólitos y el Hermano encargado de los cantos de la ceremonia, que habían sido preparados con las monjas de la comunidad y puestas las letras en un programa repartido a los presentes.
Antes de comenzar la Eucaristía, nuestro Director Espiritual tomó la palabra para recordar el motivo de esta tradicional celebración, justamente 324 años después de la rogativa al Santo Cristo con ocasión de la epidemia de peste de 1679. Después se desarrolló la Eucaristía con intervención de diversos Hermanos en la lectura de la Palabra y del P. Rodríguez-Izquierdo en la proclamación del Evangelio. En su profunda homilía D. Miguel Peinado insistió en los favores recibidos de Jesucristo, Hijo de Dios, despojado de su rango y convertido en siervo de todos para la salvación del género humano. A partir de este mensaje, deseó para los políticos y personas consagradas al bien público esa misma actitud de servicio.
Pasados unos minutos de las nueve de la noche, y tras las palabras introductorias de la Secretaria Primera de nuestra Hermandad, el Excmo. Sr. Alcalde procedió a renovar el Voto dando lectura desde el ambón a la Fórmula de Renovación, que consta en nuestro Devocionario. Continuó después la Solemne Función, que acabó con el canto de la Salve Regina. A su término, tanto el Vicario General como el Alcalde de la Ciudad, y todos los Concejales presentes, firmaron en el Libro de Honor de la Hermandad. D. José Torres Hurtado se dirigió entonces a saludar a la comunidad de Religiosas Clarisas Franciscanas, presididas por la Rvda. Madre Abadesa.
Después, pasadas las nueve y media de la noche, la corporación municipal y todos los presentes tuvieron oportunidad de pasar al locutorio del convento donde recibieron el refresco con el que tradicionalmente son agasajados por las monjas.

 

ALTAR DEL VOTO DE LA CIUDAD

Un meditado trabajo de Priostía ha ofrecido este año el magnífico altar en que se presentaba al Santo Crucifijo para el Voto. Es, sin duda, el fruto de un trabajo continuado, intensificado en los últimos días en los que el Vestidor del Cristo realizó su trabajo, colocando en este caso el tonelete dorado, el de la Virgen vistió con gusto y majestad a Nuestra Madre y Señora de la Consolación y el Grupo Joven prestó su tiempo y esfuerzo para el ornato del altar mayor y la portada del templo. El pasado sábado día 13 de septiembre y las primeras horas del domingo fueron momentos de intenso trabajo.
De esta forma, el día del Voto lucía espléndida la capilla, que se mantuvo abierta durante todo el día, gracias al esfuerzo de algunos jóvenes y mujeres de la Hermandad; además a las 12,30 se celebró la Misa de Hermandad, presidida por nuestro Director Espiritual. A ambos lados de la portada, en la fachada y junto a los faroles de forja, lucían sendos tapices reposteros del Ayuntamiento de la Ciudad, luciendo granada coronada sobre fondo rojo. Asimismo, sobre el dintel de la puerta una colgadura adamascada lucía en dorado el lema “A peste nos curat” (“Nos sanas de la peste”), confeccionada por el Grupo Joven.
También a éste se debía la labor de recuperación de las tradicionales flores en tonos dorados y plateados, con sabor antiguo, que en cuatro jarrones flanqueaban las imágenes del Stmo. Cristo de San Agustín y de Nuestra Madre y Señora de la Consolación, respectivamente. Prestan al altar un clasicismo que recuerda perfectamente los altares de antaño, muy en línea con los atributos plateados que son tradicionales en la imagen (cruz y clavos, nimbo y corona).
El Santo Crucifijo, además de esos dos jarrones, aparecía con el busto de San Agustín de Hipona a los pies (el corazón ardiente en su mano derecha y un relicario en la izquierda). A los lados cuatro sencillos candeleros dorados sostenían cirios de color rojo sangre; a sus pies dos sacras contenían diversos privilegios apostólicos y en los extremos de la repisa dos jarrones con adornos cónicos de clavel rojo. Flor roja, clavel y gladiolo, conformaban los centros que adornaban el altar y los ramilletes ubicados junto al Sagrario. También de flor roja era el centro que el Excmo. Ayuntamiento envió por la mañana y que lucía ante la mesa de altar. El resto del altar mayor se encontraba engalanado con las colgaduras de damasco ya habituales en la hermandad y, sobre dos columnas, lucían a ambos lados dos de los arcángeles portando instrumentos de la Pasión del paso de nuestro Sagrado Titular. El estandarte de la Hermandad presidía a un lado de las gradas.
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  FOTOGRAFÍAS...

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