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Este
año los cultos en honor de Nuestra Madre y Señora de la Consolación se
han revestido de un carácter especial. El motivo es la celebración de los
325 años de la incorporación de la advocación mariana de Consolación a
la Semana Santa de Granada, recordando que en 1678 fue aprobada la hermandad
de ese nombre establecida en el convento de franciscanos observantes Casa
Grande. De una forma indirecta, nuestra Hermandad se siente heredera de
aquella devoción mariana.
Por eso, se invitó a predicar el Triduo de este año a un eminente mariólogo,
reconocido como tal dentro y fuera de España, el jesuita P. Cándido Pozo,
que ha cumplido magníficamente con las expectativas de los hermanos, brindándonos
tres espléndidas homilías, muy medidas en el tiempo y muy ricas en sus
matices. Estas tres catequesis, pues realmente lo fueron, han versado sobre
el papel de María como "Reina Madre", intercesora ante su
Hijo-Dios, sobre su consideración como "Nueva Eva" y, por tanto,
fuente de la nueva creación, y, finalmente, María como testamento de
Cristo en el mismo calvario, cuando nos la dejó como Madre de todos sus
discípulos.
En esos días ha estado acompañado el celebrante por nuestro consiliario el
P. José María (miércoles) y por nuestro Hermano el P. Mario (viernes),
además de los acólitos servidores del altar. En la mesa de presidencia de
la Hermandad, dado el carácter especial de estos cultos, han estado
presentes cualificados Hermanos que han ostentado anteriormente el cargo de
Hermano Mayor (D. Manuel López Guadalupe, D. Miguel Ángel Fernández
Medina, D. Pedro Castón Boyer) o que han ejercido como tal (D. Francisco Gómez
Montalvo), acompañados en los distintos días por los miembros más jóvenes
del Cabildo de Oficiales, fundiendo así el pasado, el presente y el futuro
de nuestra corporación.
La asistencia de Hermanos y Hermanas ha sido muy intensa; algunos se
incorporaban a las funciones después de su jornada laboral y algunos días
bastantes han tenido que permanecer de pie en el templo. El ejercicio del
Triduo, así como las lecturas, han correspondido a miembros de la
Hermandad, realizando los cantos las religiosas de la comunidad.
Para este Triduo ha estrenado la Bendita Imagen la saya granate bordada en
oro por nuestras monjas del Ángel Custodio, que presenta como motivo
central la nave que simboliza su Consolación; ha sido donada a la Hermandad
por D. Miguel Ángel Fernández Medina. Se presentaba la Virgen en su altar,
a los pies del Stmo. Cristo, con manto bordado y corona de plata sin ráfaga,
en una estampa, con sabor clásico, de composición piramidal. Adorno floral
en color rosa y medida presencia de candeleros con cera blanca -salvo los
dos color sangre que alumbraban al Santo Crucifijo- aderezaban la escena,
flanqueada por las esculturas de talla de los arcángeles San Miguel y San
Rafael.
El tercer día del triduo, sin embargo, nuestra Imagen Titular permanecía
en el presbiterio, por haberse celebrado en esa jornada su Devoto Besamanos.
Ese día, viernes, juraron o prometieron las reglas los Hermanos que así lo
quisieron, a quienes se les impuso la medalla de la Hermandad. También la
recibió el P. Pozo, que asimismo firmó en el libro de honor de la
Hermandad. Al término de la función, tomó la palabra el Hermano Mayor
para agradecer a todos su esfuerzo y reconocer de modo especial el tesón de
nuestro Hermano D. Miguel Ángel Fernández Medina en la difusión de la
devoción a Nuestra Madre y Señora de la Consolación. Como recuerdo, se le
entregó un presente, consistente en una medalla de la Hermandad sobredorada
y enmarcada. Cerrada ya la iglesia, se procedió a la preparación de las
andas procesionales de Nuestra Señora.
También estuvo muy concurrido durante todo el día el Besamanos, para el
que lucía la fachada del templo las colgaduras azules decoradas a mano con
elementos vegetales y emblemas marianos. Muchos Hermanos y devotos se
desplazaron hasta la iglesia para besar la bendita mano de nuestra Madre. De
una forma especial, como viene siendo ya costumbre, lo hicieron, pasadas las
seis de la tarde, una decena de niños, promesa de futuro de nuestra
Hermandad. También procedieron al Besamanos los presentes a la función de
ese día, al término de la misma.
Durante estos días ha permanecido puesta le mesa de póstula de la
Hermandad, atendida por distintos Hermanos y, sobre todo, Hermanas, que bien
merecen nuestra gratitud. Las fotografías de la Stma. Virgen han sido muy
demandadas.
El colofón de estos cultos fue el Rosario Vespertino de la tarde del sábado
y la Función Solemne del domingo 19 de octubre, que celebró nuestro
Hermano el P. Pedro Castón, contando con numerosos asistentes. Ocuparon ese
día la mesa de la Hermandad el Hermanos Mayor, el Teniente de Hermano Mayor
y el Prioste Primero. En el presbiterio permanecía en sus andas,
presidiendo el acto, la Imagen de Nuestra Madre y Señora de la Consolación.
Miguel
Luis López-Guadalupe Muñoz
Hermano Mayor
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