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Hoy domingo
26 de noviembre, ha celebrado nuestra Hermandad la Función
Solemne en honor al Santísimo Sacramento. Esta función se celebró por primera vez
en el año 2000 al cumplirse el décimo aniversario de la
adquisición por parte de la Hermandad del carácter Sacramental. Después de esta primera
Función, la Hermandad decidió seguir celebrándola todos los años
y hacerlo en el día en que la Iglesia conmemora la festividad de
Jesucristo Rey del Universo.
La priostía había montado para la ocasión,
un altar en honor al Santísimo Sacramento que unía la elegancia
con la sobriedad y en el que podemos destacar, una imagen de
Jesús niño Cordero de Dios sobre el Sagrario.
Presidió la celebración nuestro Director
Espiritual, el Rvdo. P. D. José Mª Rodríguez-Izquierdo Gavala,
S.I., que en esta ocasión concelebró con el Rvdo. P. D. José
Luis Peinado Marchante, Canónigo Arcipreste de la Catedral de Sevilla,
Vicario Episcopal de zona y Párroco de San Isidoro. Acompañaba a
la hermandad en
esta celebración, la comunidad
de religiosas
Clarisas Franciscanas del Monasterio del Santo Ángel Custodio,
que ha contribuido a dar mayor solemnidad a estos cultos
participando con sus cantos.
Nuestro Director Espiritual en su homilía
destacó la importancia de esta celebración dado el carácter
Sacramental de la Hermandad, e hizo referencia a los orígenes de
la misma. Nos recordó que las imágenes de dos de nuestros
Titulares nos muestran escenas muy significativas de la Pasión
de Jesucristo, añadiendo que consideraba que la mejor
representación de Jesucristo como Rey del Universo no es aquella
que lo muestra sentado en un trono de majestad, sino Cristo
crucificado con su herida sangrante en el costado.
en su predicación
resaltó la realeza de Jesús Crucificado y
sacramentado,
señalando la importancia de la celebración semanal de la Misa de
Hermandad ya que de la eucaristía debe brotar el amor a los
necesitados, la caridad cristiana y la evangelización de todos.
En este día, nuestro
titular, Jesús
Nazareno de las Penas, estrenaba la túnica que recientemente se
le ha confeccionado en color burdeos y una camisa blanca, que
resaltaban aún más, si eso es posible, su belleza serena.
Acabó la Función con el canto del Salve
Regina, poniéndonos todos bajo el manto protector de Nuestra
Madre y Señora de la Consolación. Con la asistencia de numerosos
hermanos, la hermandad
ha querido hacer, una vez más, profesión de su carácter
sacramental, contando con la seguridad de que Jesucristo
crucificado, al que oramos como Santísimo Cristo de San
agustín, reina en
nuestros corazones.
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