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El altar que la Hermandad
instaló en la festividad del corpus del año 1993, lo situó en la calle Cárcel
Baja, antigua puerta de San Jerónimo de la Catedral, lugar donde en los años
cincuenta ya había montado otro.
Constaba de una estructura central de tres cuerpos , otras dos laterales más
pequeñas de dos cuerpos cada uno, además de varios cuadros y tapices
ocupando una amplia zona de la fachada catedralicia.
La parte central enmarcada en el arco de la citada puerta, estaba presidida
por una magnífica custodia-ostensorio de estilo renacentista del siglo
XVII, adornada con esmaltes de gran calidad, que se encontraba ubicada sobre
peana hexagonal de carey y plata con incrustaciones de nácar y hueso con
cuatro columnas del mismo tipo y rematado el conjunto con corona real de
plata.
En el segundo cuerpo a ambos lados de dicha custodia, se situaban imágenes
de los arcángeles San Miguel y San Rafael, de tamaño académico bellamente
estofadas y policromadas y con ricos complementos de orfebrería en plata y
piedras semipreciosas. (Escuela Granadina del siglo XVIII).
En el primer cuerpo se situaron cuatro candelabros de guardabrisa barrocos
en madera tallada y dorada.
A los pies del conjunto y sobre pedestal, el busto en talla de San Agustín
que históricamente se ha situado a los pies del Crucifijo Titular de
nuestra Hermandad, enmarcado en un arco-peana de espejos y talla dorada en
estilo rocalla. cubriendo el pedestal un paño de seda salmón bordado en
hilos de plata a realce con un pelícano en su centro y rodeado de amplia
cenefa de motivos vegetales.
Las dos estructuras de menor tamaño situadas a ambos lados sustentaban dos
bellísimos grupos escultóricos. Uno de Santa Ana sentada en rico y florido
sillón, enseñando a leer a la Virgen situada a sus pies y con un libro
entre las manos de ambas. Nimbo y corona del plata dorada adornan las
cabezas de estas imágenes. en el otro, imagen sedente de la Virgen con el
Niño sobre su rodilla izquierda situada en elegante sitial con cojín a los
pies. Las túnicas del niño y la virgen van estofadas así como el manto de
la Virgen. Nimbo y corona de plata en su color en las dos imágenes.
Ambos grupos de tamaño mediano pertenecen a la Escuela Granadina y son de
distintas épocas.
También componían el altar cuatro cuadros de gran tamaño cuya temática
es respectivamente, Dolorosa, San Juan, Virgen con Niño y otro de tema
mariano.
Además, el Estandarte del Santo Ángel con pintura sobre cuero del
siglo XVIII, con orla de plata repujada y sustentado en paño de tisú de
plata y oro.
Antiguos paños de brocado, tapices, terciopelos, encajes y randas de altar,
alfombra, jarras, guardabrisas, cornucopias, flor blanca y cera en el mismo
color, terminaban de exornar el elegante conjunto al que el incienso que se
quemaba constante y abundantemente ayudaba a dotar del carácter que la
Hermandad deseaba y, al que la solemnidad del exterior catedralicio daba
marco.
Los elementos de este altar fueron aportados por la Hermandad, el Monasterio
del Santo Ángel, sede de la Hermandad y varios hermanos de nuestra
corporación.
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