BESAMANOS DE NUESTRA MADRE
Y SEÑORA DE LA CONSOLACIÓN
16 DE OCTUBRE DE 2004

.
.

Con una notable asistencia de hermanos y de fieles en general concluyeron las jornadas que cada año dedica nuestra Hermandad de forma especial a Nuestra Madre y Señora de la Consolación en el mes de octubre.
La jornada del Besamanos, sábado 16 de octubre, sólo fue posible una vez más al abnegado trabajo de los miembros de la Priostía, diligentes en adornar el ámbito del besamanos al término del Triduo, así como a los responsables de la Mayordomía y la Secretaría, que se esforzaron durante toda la jornada en atender la mesa petitoria, que tanto frecuentan nuestros hermanos, en busca de fotografías y otros recuerdos. El trabajo de estos Hermanos Oficiales se vio apoyado en todo momento por la generosa colaboración de Hermanos y Hermanas que, desprendiéndose de su tiempo y de su dinero (por ejemplo, en la donación de las flores y otros elementos), hacen un servicio impagable a la Hermandad, acudiendo siempre que es necesario y manteniendo el templo abierto durante todo el día, para que Granada entera pueda disfrutar de la magnificencia y belleza con se presentaba nuestra Titular Mariana en el presbiterio de nuestra Iglesia sede.
Completando el adorno de la fachada de los días anteriores, se colgaron todas las telas azules, que, iniciadas por jóvenes de la Hermandad en su decoración, han sido completadas por nuestras hermanas Josefa Gallego Sánchez y Adela Ruiz Cáliz. Son un reclamo, junto a los faroles, que expresa que nuestro templo está de fiesta.
Y una fiesta fue durante toda la jornada, desde las diez de la mañana en que se abrieron sus puertas. La visita de devotos fue incesante y, en el ambiente de recogimiento de la capilla -acentuado por la música sacra- los presentes asistieron una vez más a auténticas escenas de piedad de las gentes sencillas ante la venerada Imagen de María.
El adorno del altar, exquisito en sus flores (clavel rosa y rosa blanca recién abierta), realzaba la belleza de la Imagen, vestida con primor para la ocasión, luciendo corona real sobre su cabeza. Estrenaba en su mano derecha la Stma. Virgen el rosario bendecido la tarde antes, con cuentas moradas y cadena de oro, con la barca que simboliza la advocación de la Consolación y la cruz imitando a la del Stmo. Cristo de San Agustín; esta obra de joyería es donación de nuestro hermano Antonio Fernández Guerrero. Tras la Imagen, en alto el Sagrario y en su retablo el Stmo. Cristo de San Agustín.
Un momento especial se vivió, como ya viene siendo costumbre, cuando los menores de la Hermandad -en esta ocasión en corto número- se acercaron hasta la Madre para efectuar el devoto besamanos. Fue pasadas las seis de la tarde y ante Ella rezaron un padrenuestro, un avemaría y un gloria. Recibieron las estampas que recuerdan los cultos de este año, como todos los que visitaron la iglesia a lo largo del día. Debemos la edición de estas estampas a la generosidad de nuestro hermano José Expósito.
Particularmente intensa fue la presencia de fieles a última hora de la tarde, tras la celebración de la misa de siete. Muchos hermanos se concentraron para el cierre del acto. Tenía lugar pasadas las nueve de la noche, dirigiendo la oración a Nuestra Madre y Señora nuestro Hermano-Sacerdote, predicador del Triduo de este año, D. José Manuel Suárez Fernández. Tras la oración, todos los presentes realizaron el Besamanos y fueron abandonando el templo para que el equipo de Priostía hiciera los arreglos necesarios para la función del día siguiente.
Ciertamente, a las doce y media del domingo 17 de octubre comenzaba la función, con procesión litúrgica desde los pies del templo, formada por los hermanos que habrían de ocupar la Mesa de la Hermandad -portando el Crucifijo y los codales-, el pertiguero, los acólitos ceriferarios y turiferarios, así como el oficiante, nuestro Director Espiritual, D. José María Rodríguez-Izquierdo Gavala, a quien acompañaba D. José Manuel Suárez.
Corrieron los cantos a cargo de nuestras monjas y fueron seguidos por los numerosos fieles que poblaban el templo. En su homilía, especialmente dirigida a los cofrades, nuestro Director Espiritual se refirió al papel de María, como Madre, pero también como Discípula de Cristo, invitándonos a imitarla, especialmente en sus actitudes de oyente y de orante; oyente de la Palabra de Dios y orante ante las cosas de su vida que comprendía mejor o peor. Se refirió asimismo a los acontecimientos que vivirá en este curso la Hermandad, de forma, ilusionada, como son el CCCXXV Aniversario Fundacional, el CL Aniversario del Dogma de la Inmaculada Concepción y el Año Eucarístico declarado por el Papa para la Iglesia Universal.
Terminó la función con el besamanos de todos los presentes, pues la Bendita Imagen permaneció en el altar mayor durante esta jornada que la Hermandad dedica a nuestra Madre y Señora, la Virgen María.

Para "El Muñidor Digital"
Miguel Luis López Guadalupe Muñoz
Hermano Mayor

.
.
.

REPORTAJE FOTOGRÁFICO

.
.

.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
..
..
..
..
...
..
.
.